Advertisement

Reseña: Rhythm Heaven Fever

TRENDING

Rhythm Heaven Fever tiene suficiente creatividad como para que cada uno de sus niveles/minijuego sea un Angry Birds. El paquete que nos entregan los creadores de Wario Ware es una tesis completa de por qué son imporantes los botones en los videojuegos: si tuviera que explicarle a alguien lo que son los videojuegos, no dudaría ni un segundo en usar cualquiera de los tres títulos de la serie para darle la idea más clara. Rhythm Heaven Fever toca las bases más profundas de los videojuegos y hace con ellas un fabuloso juego de Wii que, en conjunto con Xenoblade y Skyward, despiden la consola con una de las más bellas swan songs que los videojugadores hemos escuchado.

Fever no requiere de sacudir el control ni de apuntar a la pantalla y ni siquiera moverás la muñeca: Rhythm Heaven Fever requiere de un botón, que será más que suficiente para hacerte sonreír más que ningún otro videojuego contemporáneo.

A todos aquellos que no han conocido la verdadera felicidad (es decir que no han jugando algun título de la serie), déjenme explicarles un poco cómo es que funciona: Rhythm Heaven (o Rhythm Tengoku en el país del sol naciente) es un título con minijuegos que tienen canciones increíbles y que básicamente te hacen partícipe en un ejercicio de ritmo que no precisa baile. Todo está en tus pulgares. Todas las mecánicas incluídas hacen uso de los botones A y B del Wii Remote; incluso podrías jugarlo con una sola mano.

Para los veteranos que ya saben cómo funciona, Rhythm Heaven Fever es mucho más parecido a Tengoku (que sólo salió en Japón para el insuperable Game Boy Advance) que a Rhythm Heaven de DS con su suave movimiento de muñeca para controlar el stylus; es decir, sólo requieres de presionar un botón en el momento adecuado. Las etapas en el juego funcionan con cuatro minijuegos, que al final tienen un remix —una especie de “jefe final”—, pero que están combinados de manera como si hubieran sido creados para fusionarse.

No es un volado el éxito de Rhythm Heaven. La manera en que está creado es clave para su encanto. Algunos minijuegos te presentan situaciones de la vida real y otros simplemente conceptos increíbles. Al principio de cada uno te darán un breve tutorial sobre cómo funcionan sus mecánicas. No deja de sorprenderme lo claro que es el juego —en términos visuales y auditivos— cuando te equivocas. Al punto de hacerte sentir pena al fallar.

Para pasar la “prueba” requieres ser constante en el ritmo que el juego te pide. Es un verdadero placer darse cuenta de todo lo que una expresión o un sonido te puede decir sin palabras. Leer no es algo común en Rhythm Heaven; Fever es una prueba monumental de cómo hacer videojuegos universales para gente que inclusive no sepa leer. Rhythm Heaven Fever es para toda la familia y dudo que exista alguien que no tenga un buen rato jugándolo. Si conoces a alguien que no lo disfrute, llévalo al psiquiatra.

La única queja que tengo de Fever es que sus maneras para calificar son bastante injustas. Sólo fallar UNA ocasión puede darte un “Just ok” de calificación, cuando, de no haber fallado, hubieras tenido oro y fanfarrias. Fever es, en mi opinión, un mejor juego que el pasado. Por supuesto que amé jugar con el stylus, pero siempre disfruté Tengoku por su sincera simpleza. Un botonazo te separa a los perdedores… de la gloria absoluta.

Con más de 50 minijuegos y multijugador es díficil encontrarle peros a Rhythm Heaven Fever. La música es fantástica, las gráficas se ven preciosas, el humor es único y juega con el ritmo de maneras que ningún videojuego lo ha hecho antes. Rhythm Heaven Fever es, al igual que sus hermanitos, una página dorada de los videojuegos.

Score 9.5




Miguel "Asher" Sandoval
Director editorial y de arte en @atomix y @gamersretail, host de @ScoreVG, @YaTeDigoPodcast y turbo fan de los Disney Parks.