Advertisement

Los 5 Dragon Quest más memorables

TRENDING



Buzz Dragon Quest

Hace ya tres décadas y media, los videojuegos cambiaban para siempre, pues un nuevo género nacía, uno que venía a mezclar el concepto occidental de un juego de rol, con la forma de contar historias épicas en Japón. De la brillante mente de Yuji Horii, el mundo conocía a Dragon Quest y a la vez, al término de Japanese Rol Playing Game, o JRPG como nos gusta llamarlo. Pocos momentos tan importante en la historia del medio como este. Ahora que justamente estamos celebrando los 35 años de la legendaria saga de Square Enix, nos pareció buena idea recordar a los que para nosotros, son los cinco títulos de la línea principal más memorables y que además, creemos, son puerta ideal de entrada a este maravilloso universo, esto si por alguna razón nunca les has dado una oportunidad.

Dragon Quest (1986)

La leyenda que lo inició todo. En verano de 1986, Japón conocía a un juego que no solo se convertiría en la sensación del momento, sino que formaría parte de su cultura moderna e identidad nacional. Aquel rústico título lanzado originalmente para el Famicom, presentaba una magia sin igual por la manera en la que contaba un relato épico no solo pensado para niños, sino con un fuerte mensaje también para los más experimentados. Además, las reglas básicas de los RPG japoneses se instauraban, como por ejemplo, el sistema de combate por turnos y demás elementos que hasta nuestros días, se mantienen vigentes. Por supuesto, en la época nadie veía venir que un producto de este tipo fuera a ser algo tan importante y trascendente para toda una industria, pero nos encontramos más de 30 años después y su legado se mantiene como una de las piezas más importantes en la historia del gaming.

Dragon Quest III: The Seeds of Salvation (1988)

Enix sabía que tenía algo especial entre sus manos, pues desde el estreno del primer Dragon Quest, el mercado japonés se había obsesionado por completo y por consiguiente, se reportaban ventas mucho más elevadas de lo esperado. Un año más tarde una secuela mucho más grande y ambiciosa estaba lista bajo el nombre de Dragon Quest II: Luminaries of the Legendary Line, sin embargo, para muchos, la verdadera consolidación de la serie no se daría sino hasta 1988 cuando Dragon Quest III: The Seeds of Salvation, impactara con muchísima fuerza por la forma en la que tomaba los elementos de sus antecesores, y los llevaba a un nivel completamente nuevo con arriesgadas decisiones para ese momento. La segunda entrega había sido una secuela tradicional del título original, sin embargo, para esta tercera parte, Enix y Horii dieron un inesperado giro al presentarnos una precuela. Así es, ahora podíamos jugar y conocer la historia del legendario héroe del que tanto se nos había hablado en los dos últimos títulos.

Dragon Quest V: Hand of the Heavenly Bride (1992) 

Para inicios de los noventa, Japón estaba completamente tomado por todo lo que tuviera que ver con Dragon Quest, al punto de que cada vez que salía un título de la serie, se reportaban fuertes niveles de ausentismo en escuelas y trabajos de todo el país. Ya con el Super Famicom en el mercado, Enix en conjunto con Chunsoft, sabía que la era de los 16 bits era el mejor momento para llevar a su franquicia al siguiente nivel en todos los apartados, sobre todo en la narrativa y en como es que ahora, se implementaría un sistema en el que los icónicos monstruos de este universo, participarían directamente en nuestra aventura. Así, en otoño de 1992 nacía el legendario Dragon Quest V: Hand of the Heavenly Bride, una de las aventuras RPG más memorables y queridas por todos las fans del género, al punto de que hace poco sirvió como inspiración para la película animada de Netflix llamada: Dragon Quest Your Story.

Dragon Quest VIII: Journey of the Cursed King (2004)

Sobre todo dentro de la industria de los videojuegos, las cosas se mueven considerablemente rápido y para inicios del siglo en curso, teníamos a un medio muy diferente la que conocimos en los 80s y 90s. La serie de Enix ya había dado el salto al 3D con lo que fue Dragon Quest VII: Fragments of the Forgotten Past, juego que además, se convertía en el primer Dragon Quest que no salía para consolas de Nintendo, pues ahora, se apostaba por el nuevo y revolucionario PlayStation. Cuatro años más tarde y luego de un duro proceso de desarrollo, Dragon Quest VIII: Journey of the Cursed King se lanzaba como exclusiva del PlayStation 2, además de que finalmente en América se dejaba el nombre de Dragon Warrior atrás. El complicado desarrollo que tuvo este juego que por cierto, es considerado como el mejor de la franquicia por muchos, se debió en gran parte a que justo en aquella época, Enix se fusionaba con Square Soft para formar lo que hoy conocemos como Square Enix.

Dragon Quest XI: Echoes of an Elusive Age (2017)

Algunos aseguran que Dragon Quest es una serie convenenciera, esto debido a que los juegos de su serie principal, suelen salir solo en la plataforma que más esté vendiendo en el momento. La verdad es que lo anterior es bastante cierto si uno se detiene a revisar las cosas, pues la séptima y octava entrega abandonaron a Nintendo para irse con PlayStation, mientras que la novena parte no tuvo problema con hacerse portátil y aterrizar en el Nintendo DS. Luego de que Dragon Quest X se mantuviera como exclusiva de Japón, los fans en occidente teníamos un ayuno que se aceraba peligrosamente a la década de duración; sin embargo, la larga espera valdría la pena. Así, en verano de 2017, Dragon Quest XI: Echoes of an Elusive Age aparecía en el PS4 como el primer juego de la serie ya en la era del HD. A pesar de su modernidad, el juego mantenía toda la magia y tradiciones de la saga a la que representaba, recordándonos por qué es que su nombre sigue y seguirá siendo tan importante.