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Los 5 mejores The Legend of Zelda

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Buzz Zelda

El medio entero se encuentra de fiesta. Hace ya 35 años, Shigeru Miyamoto y todo Nintendo se embarcaban en una épica aventura que dejaba de lado todos los preceptos de su ya exitoso Mario, en un intento por revolucionar la manera en la que jugábamos videojuegos. Así, en febrero de 1986, el mundo conocía a The Legend of Zelda, IP que desde su concepción fue vista como algo muy especial, pues cómo olvidar aquel cartucho dorado que nos llegó a esta parte del mundo en nuestros NES. Más de tres décadas han pasado y la leyenda solo se ha amplificado, gozando de un verdadero lugar entre la realeza que probablemente jamás pierda. Para unirnos un poco al festejo, te presentamos a las cinco entregas de esta saga que para nosotros, han alcanzado las notas más altas. Como comentario especial, te contamos que nuestra lista no tiene ningún orden en específico.

The Wind Waker

La era de The Legend of Zelda en el Nintendo 64 fue sumamente interesante, pues luego de que por justas razones, Ocarina of Time se convirtiera en todo un fenómeno, los fans quedamos atónitos por lo distinto y bizarro que fue Majora’s Mask. Con la llegada del Gamecube, se esperaba una nueva visión para la serie, una que por supuesto, siguiera los pasos de lo que el Héroe del Tiempo había conseguido antes. Fiel a su forma de trabajar, Nintendo nos sorprendió con el look que se le daría a The Wind Waker, uno que se alejaba de la tendencia realista y que justo como se planeó, ha resistido el paso del tiempo de una excelente manera. La aventura en alta mar de Link nos enamoró por la enorme libertad que se nos daba en este auténtico mundo abierto que podíamos explorar a placer. La serie regresaba a sus raíces sin olvidarse de por qué se había hecho tan grande e importante en los últimos años.

Link’s Awakening

Existe un muy interesante debate sobre el momento en el que The Legend of Zelda tomó la forma y cara que la lanzó a ser lo que es hoy en día. El par de obras que comenzaron todo en el NES sentaron algunas de las bases, pero la realidad es que la fórmula no se perfeccionó sino hasta después. Luego del enorme éxito que representó A Link to the Past en el Super Nintendo, fue momento de que la compañía diera un paso con un alto nivel de riesgo. Viendo al Game Boy con una plataforma llena de potencial, el legendario Takashi Tezuka decidió llevar a Link a las portátiles, con la única condición que su aventura se sintiera igual de importante que las de sus hermanos de consolas caseras. Así, Link’s Awakening conquistó al mundo pues además de que justamente se sentía como un Zelda en toda la extensión de palabra, formaba las bases que se seguirían durante mucho tiempo. 

A Link to the Past

The Legend of Zelda había tenido un gran inicio como serie con lo que fue su primera entrega en el NES, la cual, se vio seguida por el llamado Zelda II: The Adventure of Link, un muy extraño experimento en el que se intentaban introducir elementos de RPG más concretos, así como un sistema de combate mucho más enfocado a la acción de scrolling 2D que tanto éxito estaba teniendo en la época. A pesar de que éste último es un juego lleno de virtudes, la realidad es que siempre se ha sentido bastante ajeno al resto de la saga, por lo que cuando fue momento de dar el salto a los 16 bits en el Super Nintendo, Miyamoto y compañía decidieron regresar a lo que ellos siempre habían planeado para Link. A Link to the Past fue una de las más épicas aventuras que jamás nos haya tocado experimentar, luciendo una apasionante historia y un gigantesco mundo por explorar lleno de peligros y sorpresas de todo tipo. La cantidad de leyendas urbanas que comenzaron a surgir alrededor de este título, solo nos indican lo importante que fue para toda una generación.

Ocarina of Time

La transición a la era de las tres dimensiones fue sumamente dura para todo el medio, al punto de que varias de las franquicias más emblemáticas de la industria, simplemente no encontraron el camino para conquistar al futuro. Luego de lo que fue Super Mario 64, parecía que Nintendo tenía la varita mágica del cambio, pero todo estaba en el aire con lo que se haría con la joya de la corona. Llegó noviembre de 1998 y en medio de ventas no tan alentadoras del Nintendo 64, The Legend of Zelda: Ocarina of Time, se convertía en todo un fenómeno por la manera en la que conseguía que toda la magia de la serie, se tradujera en un impresionante mundo 3D que podíamos explorar a placer. Sí, el juego toma muchos de los fundamentos de sus dos antecesores más cercanos, pero la manera en la que los llevó a esta nueva etapa del medio, fue simplemente brillante. Teniendo varios de los momentos más memorables en la historia de los videojuegos, la primera aventura del Héroe del Tiempo es y seguirá siendo venerada por todos nosotros. 

Breath of the Wild

Siempre que nuevo Zelda se lanza, los ojos del todo el medio se ponen sobre Nintendo para ver qué se va proponer. Dicho asunto se acentuó de manera muy marcada en marzo de 2017, pues además de que Link estaba de regreso, lo hacía para despedir al incomprendido Wii U y a la vez, darle la bienvenida al ahora súper exitoso Switch. Muy probablemente, Breath of the Wild sea el paso más arriesgado y diferente que la serie ha tomado desde que nació hace 35 años, pues dejaba de lado muchas de las bases que había venido construyendo con el paso del tiempo, para regresar al punto más fundamental de aquel juego en donde nació todo. La libertad fungía como punto angular de la aventura, dándole un giro a la forma y rostro de los títulos de mundo abierto moderno. La cantidad de grandes momentos de este juego es incontable y en poco tiempo, pasó a ser uno de los consentidos de todos los fans y por supuesto, a convertirse en una nueva leyenda de los videojuegos.