Nos lo dijo Hidetaka Miyazaki de From Software, también Sony: “Bloodborne es totalmente diferente a Dark Souls“. Pero, ¿a quién engañan? Claro que se ven increíbles los nuevos gráficos, por supuesto que nos damos cuenta de que cambiaron de un mundo medieval a uno victoriano, tampoco podemos ignorar la ausencia de “huecos” y la adición de armas de fuego. No obstante, al final podemos palpar al 100% el esqueleto detrás del gameplay, mismo que nos ofreció decenas de horas de sufrimiento y satisfacción al mismo tiempo con Dark Souls y su secuela.
Así es, Bloodborne por muy diferente, sigue siéndole fiel a la fórmula clásica de la serie Souls que tanto nos encanta. Por eso les traemos siete evidencias claras de por qué el nuevo proyecto de From Software sí le debe bastante a sus predecesores.
Jamás pudimos ignorar la solemnidad al ver a nuestro personaje abrir puertas dobles, con el temor de lo que nos esperara detrás recorriéndonos la espina. Descubrimiento e ignorancia de los peligros que nos aguardaban siempre se enfatizaban en los pocos segundos que duraba tan importante animación.
Innegable el elemento de juegos de rol de la serie Souls, donde cada arma era efectiva en mayor o menor medida dependiendo del oponente. Claro que con cuchillos no podríamos vencer caballeros cubiertos en armadura de metal, ¿pero qué tal un mazo? Tener la habilidad de cambiar de arma con un sólo botón fue de los mejores elementos de gameplay que nos ofreció la serie.
Así como nosotros, muchos enemigos se mostraban reacios y renuentes a morir, elevando su escudo para evitar nuestros ataques a toda costa. Sin embargo, no era nada que una patada para desarmarlo no pudiera resolver. Este movimiento regresa en Bloodborne, y lo hace muchos más fluido.
Si los ataques ligeros no son suficientes, y si tenemos la resistencia suficiente, siempre podemos realizar un ataque pesado. Éstos están de vuelta en Bloodborne, y siempre que nuestra arma no tenga riesgo de romperse, serán herramientas efectivas para causar año masivo a quien se nos ponga enfrente.
Por más que arreglen y balanceen el sistema de combate, la famosa puñalada por la espalda no dejará de ser un movimiento estrella por los jugadores de los juegos de From Software. ¿Será que también nos persiga en el modo multijugador aún sin confirmar?
¿Qué importa si persiguen sus propios fines, malévolos o no? La ayuda de un extraño siempre es bienvenida. Las estrategias para vencer jefes o enemigos cambian completamente una vez que tenemos a alguien a nuestro lado. En Bloodborne no será la excepción, y en algún punto de nuestra solitaria y aplastante aventura tendremos algún respiro de esperanza de una mano amiga… ¿ o enemiga?
Las antorchas siempre han estado ahí, y útiles o no, subieron en popularidad en Dark Souls II. Al parecer las veremos de nuevo y ahora si contarán con gran relevancia ya que de no tenerlas, verdaderamente nos quedaremos más ciegos que un topo.
Éstos son sólo algunos de los elementos simulares que encontramos entre lo que conocemos de Bloodborne y sus predecesores Demon’s Souls, Dark Souls y Dark Souls II, ¿qué otros han detectado ustedes? Veremos Bloodborne exclusivamente en PlayStation 4 al principio del 2015. No olviden revisar nuestras impresiones de lo que vimos en E3 2014.