Review – The Crew 2

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La secuela que nadie pidió

En 2014, Ubisoft era una empresa bastante distinta a lo que es hoy en día. En aquel entonces, teníamos a un publisher francés sumamente ambicioso, al punto de que en ciertos momentos comenzaba a perder el piso, creyendo que sus estudios internos estaban listos para dar el salto a la elite del medio, esto claro, bajo la filosofía de que el verdadero futuro de los videojuegos se encontraba en todo lo que tuviera que ver con crear mundos abiertos -en esto no estaban tan equivocados-. Consecuencia de lo anterior fue The Crew, nueva IP que buscaba combinar elementos de carreras, sandbox y hasta de RPG, todo dentro de una plataforma online compartida. El resultado fue terrible en todo sentido gracias a marcados problemas de diseño y una clara falta de visión. Cuatro años más tarde y sin que nadie lo pidiera, tenemos The Crew 2, título que sin duda aprendió de su antecesor pero que de igual manera, se siente como experiencia que en poco tiempo pasará al olvido por completo.

El género de carreras es mucho más complicado de lo que algunos podrían pensar. Desarrollar un control que haga sentido y que cumpla con los altísimos estándares puestos por cosas como los últimos Forza Horizon y hasta algunos de los Need For Speed, es una tarea que toma su tiempo y que no puede nacer de la noche a la mañana, esto claro, hablando de manera exclusiva de juegos arcade, dejando por fuera a los sofisticados simuladores que son tema aparte. A pesar de que uno de los principales defectos del primer The Crew justamente tenían que ver con temas de control, ahora, Ivory Tower se aventura en añadir vehículos acuáticos y aéreos a la fórmula de The Crew 2, teniendo resultados sumamente mixtos. Si a esto le añades un mundo abierto vacío, eventos sin personalidad y un multiplayer online que se siente incompleto, lamentablemente tienes un título sumamente mediano en casi todos sus apartados.

Por cielo, mar y tierra

Los juegos arcade de carreras no tienen mucho terreno hacia donde hacerse para poder innovar, o al menos eso es lo que se piensa. Por ejemplo, los Forza Horizon han apostado por sofisticados ambientes que pueden cambiar en tiempo real para afectar de manera directa la forma en la que se desarrolla una carrera, mientras que los Need For Speed, a pesar de conservar sensacionales controles, sí se encuentran en un fuerte letargo de creatividad. El primer The Crew se iba por el camino de ofrecer una experiencia online muy enfocada a lo social, presentando mecánicas de juego cooperativo que nunca terminaron por funcionar bien. Ahora, con The Crew 2, Ivory Tower pone sus cartas en un juego mucho más alocado y en un ambiente familiar.

Además de poder correr una buena cantidad de autos, desde deportivos y Fórmula 1, hasta Monster Trucks y algunas variedades de buggy, se nos permite elegir entre varios tipos de lanchas y aviones. Vamos por partes. La estructura de The Crew 2 está separada en varios tipos de eventos, los cuales, se especializan en alguna de las tres variedades de vehículos que tenemos para elegir. Por ejemplo, podrás correr la clásica carrera callejera sobre un Porsche GT3, o participar en un concurso de acrobacias áreas estando al mando de un Spitfire de la segunda guerra mundial.

Sin lugar a dudas, en este apartado se hizo un gran trabajo. La cantidad de eventos que se ponen a nuestra disposición es muy impresionante, dejándote hacerlos en el orden que quieras y al ritmo que mejor te parezca. Si sientes que lo más divertido es estar corriendo lanchas en bahías y canales, entonces te puedes ir derecho por las pruebas acuáticas, mismas que difícilmente terminarás en poco tiempo. Algo sumamente interesante es que en el modo exploración libre y en algunas carreras, puedes cambiar libremente y de manera instantánea entre los tres tipos de vehículos. Sí, aquí el tema del realismo sale volando por la ventana en pro de más y mejores mecánicas de juego. Excelente decisión a mi parecer por parte del equipo de desarrollo.

Los verdaderos problemas de The Crew 2 a nivel de gameplay se dan al momento de analizar con más detenimiento sus controles. La ambición de tener un juego en el que pudiéramos controlar tantos vehículos tan diferentes era un apuesta arriesgada que creo, no tuvo los resultados esperados. El manejo de todos los coches y hasta motos que tenemos a nuestra disposición es terrible, tan malo como lo que vimos en el primer juego de esta serie. Por alguna razón, se mantuvo ese extraño efecto en el que por momentos, sientes que tu máquina va sobre una especie de riel. Esto claro, tiene que ver con absurdas asistencias que fueron colocadas para esconder un poco lo imprecisos que son nuestros comandos sobre el juego. El nulo feedback que hay entre el terreno que vamos pisando y las llantas de nuestro auto, sólo se ve superado por el pésimo trabajo que se hizo con las físicas. En ningún momento sientes el peso de los coches. Da lo mismo controlar un F1, que una pesada camioneta. 

Sumado a lo anterior, tenemos un bajísimo sentimiento de velocidad, el cual, al momento de combinarse con los gigantescos espacios del juego, te da eventos muy tediosos que solo estás esperando a que acaben. Del lado de las lanchas o vehículos acuáticos, también tenemos controles que se sienten torpes y sin buena respuesta, además de que correr sobre un mar agitado, no tiene ninguna diferencia con estar en aguas más tranquilas. Olvídate de ese fantástico sentimiento de la fuerza del agua sobre nuestro personaje que vimos en cosas como los Wave Race de Nintendo o Hydro Thunder. Creo que otro problema de los barcos es que normalmente se colocan en pistas en mar abierto en las que casi todo el tiempo solo tienes que ir hacia adelante, y cuando te ponen dentro de un cerrado canal con muchas curvas, los torpes controles terminan por arruinarlo todo.

El tema de los aviones me parece que fue lo mejor logrado de The Crew 2 e incluso me atrevo a decir que hubo un desbalance en cómo fue que se distribuyeron los esfuerzos de desarrollo, pues en este apartado se siente un control mucho más pulido en todo sentido. A diferencia de los vehículos terrestres y acuáticos, acá tenemos controles que se sienten precisos y hasta complejos por momentos. El poder hacer una barrida en el aire usando los bumpers del control, es algo que abre un montón de posibilidades, además de que en ciertos momentos, sientes el efecto y fuerza del aire sobre tu aeronave. Sin lugar a dudas, lo que más he disfrutado del juego, aunque claro, creo que también sufre del problema de que la velocidad jamás se siente de una manera más visceral. Esto me extraña mucho, pues se pudo haber resuelto con efectos visuales de blur y blooming que desde hace tiempo son un estándar. 

De manera general, te puedo decir que The Crew 2 es un juego de carreras sumamente aburrido, en el que la gran mayoría de sus partes no se comportan como deberían. Creo que en lugar de haberle apuntado a tantos tipos de vehículos y por consiguiente, a tantos controles diferentes, se debieron de haber enfocado en hacer uno sólo bien. La variedad de eventos es muy buena y al inicio, andar cambiando entre máquinas llega a ser divertido, sin embargo, después de un par de horas de juego, te das cuenta de que en realidad, lo único medianamente digno y bien logrado es lo que tiene que ver con volar. Haber agregado más de estos eventos en los que tienes que ir de una ciudad a otra habría sido buena idea, pues sí provoca que como jugador, tengas que decidir qué vehículo es el mejor para abordar las distintas situaciones que se te van presentando. 

Otra queja de mayor importancia que creo, tienes que tener muy en cuenta, es que por ahora, el juego no cuenta con modalidad de PvP. Absolutamente todos sus componentes online tienen que ver con cooperar con alguien más para superar los diferentes eventos. Increíble que algo así no haya sido puesto desde el día uno de The Crew 2. Se dice que a finales de este mismo año dicho elemento quedará listo. De igual forma, te cuento que a pesar de ser un título que bien puedes pasar completo estando totalmente sólo, requiere de conexión constante a internet. Sí por algo tu conexión falla, el juego cerrará tu sesión y te sacará de donde sea que estés. Ubisoft y sus decisiones tontas haciendo acto de presencia una vez más. 

Recorriendo un vacío Estados Unidos

Cuando The Crew fue anunciado hace ya más de cinco años, el publisher francés hablaba -como siempre lo hace- del mundo abierto más grande y complejo jamás creado, pues nos pondría a recorrer todo el territorio de los Estados Unidos, esto claro, en una extracción a manera de maqueta. El resultado fue terrible, pues justo como se pensaba, tuvimos extensiones masivas de tierra totalmente vacías, además de que el diseño de sus circuitos era plano y sin nada qué ofrecer. Pues bien, para The Crew 2 no se aprendió la lección y a pesar de que en efecto, sí hay lugares un poco más interesantes, de manera general podemos decir que tenemos otra versión artificial de EUA sin vida.

En el gigantesco mapa de The Crew 2 hay varias zonas de interés que representan o a grandes ciudades, o a lugares muy emblemáticos de Estados Unidos. Metrópolis de mayor importancia como San Francisco, Nueva York, Miami y Chicago, entre algunas otras, tienen su propia representación dentro del juego, cada una con actividades para los distintos tipos de vehículos que tenemos a nuestra disposición. Además, hay algunos eventos especiales en los que por ejemplo, tienes que viajar de NY a Chicago en un recorrido que te puede tomar hasta 40 minutos completarlo. Son como pruebas de resistencia bastante interesantes. De igual manera, maravillas naturales como el Gran Cañón hacen acto de presencia dentro de este título para servir como espacios de juego.

Algo extraño que noté es la forma en la que se comporta el clima. Podrás ver una nevada en medio del día sobre el centro de Miami… sí, nieve en Florida a la mitad del día. Supongo que dentro del universo de The Crew 2, el calentamiento global ya está tan avanzando que este tipo de fenómenos se están dando. Una lección de que tenemos que cuidar a nuestro planeta, creo.

A nivel de tierra las cosas también se pueden poner un poco raras. Además de que los NPCs tienen reacciones extrañas al momento de que pasamos cerca de ellos, dando saltos sin sentido, el juego hace un muy mal trabajo por decirnos qué objetos podemos destruir y cuáles no. Por momentos logras atravesar estaciones de autobús y demás cosas, y de pronto, una reja que luce sumamente débil te detiene en seco. Malas decisiones de diseño que arruinan aún más las carreras terrestres.

El problema con el mundo abierto de The Crew 2 más allá del mediocre diseño de las pistas que recorremos y de lo genérico que es el diseño de algunas de sus ciudades -sí, sé que estoy en San Francisco por esa especie de Golden Gate que pusieron, pero de ahí en fuera, no sabría decir en dónde me encuentro- es que entre estos puntos de interés, hay muy, pero muy poco qué hacer. Algunos eventos se encuentran colocados de manera esporádica a lo largo y ancho del mapa, pero se nota a leguas que más vieron fueron colocados por un algoritmo aleatorio, que por un diseñador de niveles humano. Lo anterior genera que trasladarte de un punto a otro, solo se haga a través de fast travel, lo cual, a su vez, provoca que cualquier sentimiento de dimensión del mapa, se pierda por completo. 

Visual y técnicamente mal logrado

Algunos de los juegos de mundo abierto AAA que hemos visto últimamente, se han convertido en espectaculares estudios de fotografía para capturar grandes momentos, esto gracias al sensacional trabajo que se ha hecho en temas como dirección de arte y claro, trabajo de assets en alta definición con todo tipo de impresionantes efectos visuales. The Crew 2, montándose a la moda, también tiene su modo fotografía, el cual, no veo cómo pueda ser aprovechado por lo inconsistente que es la experiencia a nivel estético, presentando espacios que la verdad, no me dan ganas de presumir en mis redes sociales con un screenshot.

De vez en cuando, The Crew 2 se acuerda de que es un juego de actual generación de consolas, sobre todo cuando cuando llueve. En esos momentos sí se llega a apreciar un buen trabajo de iluminación, además de que el pavimento mojado luce decentemente. Los reflejos sobre los vehículos se aprecian de buena forma, aunque los espejos retrovisores de los autos, lucen una textura opaca para esconder un poco el hecho de que ellos, no reflejan absolutamente nada.

La baja calidad de la mayoría de los assets de The Crew 2 seguramente tiene que ver con asegurar que el gigantesco mapa mantenga un buen rendimiento. El framerate es estable, pero cosas como la draw distance dejan mucho qué desear, esto sin mencionar que ver objetos popeando a nuestro alrededor, sobre todo cuando vas a altas velocidades, es una constante dentro de la experiencia. De manera adicional, tenemos bugs ocasionales -sello de la marca- y el hecho de que el juego me ha crasheado tres veces en el tiempo que llevo con él, o sea, se cerró por completo, mandando hasta el dashboard principal del PS4. 

Experiencia sumamente mediana

Ubisoft sigue en plena reestructuración después de las horas tan bajas que ha vivido. El problema es que está haciendo los cambios sobre la marcha sin disminuir un poco su ritmo de producción. The Crew 2 se siente nuevamente como este juego que nos quiere vender una experiencia AAA de gran producción, cuando en realidad está bastantes pasos atrás de lo que este tipo de juegos ha entregado últimamente. A mi parecer, el publisher galo mejor debería de apostar por proyectos de menor envergadura, al menos por un tiempo en lo que se termina de recuperar. 

Sobra decir que me cuesta mucho trabajo recomendar algo como The Crew 2, de hecho te diría que sin importar lo que estés buscando en un videojuego, lo pases totalmente por alto, pues con todas las opciones que tenemos hoy en día, sería una verdadera locura que pagues precio completo por un título tan mediocre en cada uno de sus apartados, además de que seguro que en un par de semanas, tendrá más del 50 por ciento de descuento. Terribles controles, un mundo abierto vacío y con poco qué ofrecer, multiplayer online incompleto, problemas técnicos y demás elementos negativos, hacen que el nuevo juego de Ivory Tower sea una de las propuestas más medianas y sin objetivos claros que he podido jugar en este 2018, al punto de que no sé cuál es peor, si éste o el de 2014.

Alberto Desfassiaux
Editor en Jefe de Atomix. No me gustan los videojuegos... ¡adoro los videojuegos!