Advertisement

Nuestros 7 juegos favoritos de Atari 2600

TRENDING

La historia de los videojuegos se ha forjado por toda clase de eventos y sucesos, los cuales, evidentemente fueron causados por los participantes de la industria. Cuesta trabajo hablar del pasado del medio sin mencionar a Atari, compañía que luego de haber sido un autentico gigante, pasó a cuarto o quinto término. De manera sorpresiva, la marca tiene planeado sacar una nueva pieza de hardware en pleno 2017. A pesar de que aún sabemos poco de la Ataribox, no pudimos evitar sentir nostalgia, por lo que decidimos contarte sobre los siete juegos del mítico Atari 2600 que mejores recuerdos nos traen. Por supuesto que esperamos a que nos compartas qué títulos eran tus favoritos.

Mrs. Pac-Man (1983)

La verdad es que a pesar de ser uno de los más grandes clásicos en toda la historia de los arcades, el port de Pac-Man para el Atari 2600 dejó bastante qué desear. Sabiendo esto, Namco corrigió el camino con la versión para dicha consola de Mrs. Pac-Man, la cual, fue simplemente genial. Si bien el título presentaba gráficas mucho más sencillas que las de la edición original, la realidad es que su gameplay fue trasladado de manera casi intacta, presentando cuatro distintos laberintos, las frutas de diferentes colores y por supuesto, los temidos fantasmas. Podríamos decir que lo único que le faltó a esta entrega fueron los intermedios. Quienes querían disfrutar de comer bolitas en la comodidad de su casa, por fin habían recibido un producto digno en toda la extensión de la palabra.

Asteroids (1981)

Si conoces a alguien que tuvo la oportunidad de ir a los arcades antes de que la década de los ochenta diera inicio con toda la revolución de los videojuegos, entonces podemos estar seguros de que esa persona en algún momento te ha hablado de Asteroids. Considerado como uno de los primeros grandes éxitos del medio, este juego desarrollado por Atari es prueba de que un juego con buen gameplay, puede ser muy divertido sin importar lo repetitivas que sean sus mecánicas centrales. Si bien el port de Atari 2600 no representa el reto que vimos en el arcade, la verdad es que sus bases fueron trasladadas a la consola casera casi de manera intacta, convirtiéndolo en un producto que prácticamente todo el mundo tenía en la sala de su casa.

Q*bert (1983)

Por razones que son bastantes complicadas de explicar, Q*bert no logró superar la considerada era dorada de los videojuegos antes de la crisis de 1983, con todo y que el juego desarrollado por Gottlieb para las arcades, rápidamente se convirtió en todo un éxito comercial. Como sea, cuando fue momento de llevar a este curioso personaje al mundo de las consolas caseras, se hizo un excelente trabajo, sobre todo con su versión de Atari 2600. Brincar entra cada uno de los cubos y a la vez, tener que estar evadiendo a toda clase de curiosos enemigos, se sentía tan bien como en su versión original. Otra cosa muy interesante es que a pesar de las limitaciones del hardware en cuestión, se logró replicar esta especie de efecto en 3D tan particular de la experiencia.

Space Invaders (1980)

Cuesta trabajo pensar en un juego que haya sido más importante para la industria durante los setenta que Space Invaders. La obra Taito cambió para siempre al medio y básicamente sentó las bases del género de shooters que hasta nuestros días sigue evolucionando. Se cuenta que su éxito en las arcades de Japón era tal, que las máquinas se atoraban de que no les cabía una ficha más. Con algo como el Atari 2600 en el mercado, la tentación de llevar a este título a las casas de todo el mundo fue irresistible, por lo que en poco tiempo ya teníamos una versión casera. La manera tan limpia en la que fue llevado el gameplay de este título a la consola de Atari, hizo que rápidamente se convirtiera en el favorito de muchos, con todo y que se perdieron algunos efectos visuales y de sonido cuando se hizo el port.

Adventure (1979)

La verdad es que por más amor que le tengamos al Atari 2600, podemos decir que es una consola que vivió mayormente de ports, sin embargo, tuvo un par de experiencias especialmente diseñadas para ella que en su momento causaron sensación. Ahora que ya podíamos tener videojuegos en nuestras casas, algunos desarrolladores comenzaron a experimentar con distintas ideas. Warren Robinett de Atari fue uno de ellos, el cual, creó al sensacional Adventure. Como su nombre lo indica, en este juego nos aventuramos en una experiencia muy inspirada en Dungeons & Dragons, en el cual, teníamos que explorar castillos y encontrar llaves para seguir abriéndonos paso. También se dice que este título es uno de los primeros que contaron con un easter egg, en el cual, el autor escondió su nombre, pues en aquel entonces los juegos no solían tener créditos oficiales.

Missile Command (1981)

A pesar de que el port de Missile Command para Atari 2600 es considerablemente limitado si se le compara con la versión original que vimos en el arcade, la verdad que su esencia y casi todos los elementos que lo hacían funcionar como videojuego, estaban muy presentes en la versión casera. Este shooter que venía a cambiar la fórmula ya probada de Space Invaders con idea y mecánicas completamente nuevas, fue prueba de que Atari se encontraba viviendo creativos verdaderamente dorados y que estaba listo para grabar su nombre en la historia del medio para siempre.

Pitfall! (1982)

El género de los platformers fue otro que gracias al boom de las consolas caseras, encontró terrenos mucho más fértiles para poder seguir adelante. Para inicios de los ochenta, Activision se empezaba a convertir en el gigante que es actualmente, esto gracias a esfuerzos excelentemente bien logrados como lo fue Pitfall!. Debido a lo increíblmente sencillo que era de abordar, pero complicado de dominar, fue que este título en poco tiempo logró superar el millón de copias vendidas en todo el mundo, incluso fue objeto de competencia entre jugadores que buscaban marcar la mayor puntuación posible. Es curioso que esta IP no haya podido trascender más allá de la época en la que nació. Como dato curioso, te podemos decir que tuvo versión para la Apple II, siendo de los primeros videojuegos que corrieron en máquinas de la marca.