Review – Monster Hunter: World

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La gran lmbición de Capcom

Apostar por proyectos de enorme envergadura dentro de este medio se ha vuelto uno de los movimientos más arriesgados que cualquier compañía pueda hacer, pues el números de unidades que un juego AAA necesita vender para poder ser redituable, se han ido hasta la nubes. 2017 fue un espectacular año para los desarrolladores japoneses, pues luego de un tiempo entre las sombras, varios de ellos regresaron al ruedo con grandísimas propuestas que han dado buenos resultados en todos los aspectos. Ahora, Capcom por fin está listo para presentarnos el que muy probablemente sea el proyecto más grande y ambicioso de su historia. Monster Hunter: World aparece como la sexta entrega de la línea principal de esta serie tan amada en oriente y que en esta ocasión, busca también ganarse el corazón de los occidentales.

Monster Hunter: World es un juego que le hace honor a su nombre por el monstruoso tamaño que tiene gracias a los casi cuatro años que estuvo en desarrollo. Muchos podrían pensar que estamos frente a una completa reinvención de la saga, sin embargo y a pesar de que no se decidió llamarle Monster Hunter 5, este título se mantiene fiel a las bases de la franquicia que representa, esto claro, aportando varias ideas completamente nuevas que sí llegan a cambiar un poco el sabor de la fórmula. Desde que uno le pone las manos encima al juego, es evidente que uno de los objetivos de Capcom es el de atraer a un nuevo público, además de que por supuesto, se aprovecha que ahora no estamos hablando de una entrega completamente pensada para portátiles.

El nuevo continente

No te voy a mentir. Me costó mucho trabajo decidir por qué parte era mejor comenzar con esta reseña y a pesar de que en efecto, la historia de todo Monster Hunter ha pasado a tercer o cuarto plano, considero que en esta ocasión, Capcom decidió ponerle un poco más de estructura justamente para apegarse a estándares más modernos del medio y así, ser atractivo para quienes nunca le han dado la oportunidad. La narrativa de Monster Hunter: World tampoco es punto central de la experiencia, pero digamos que en esta ocasión tenemos algo con un poco más de sustancia.

La historia de Monster Hunter: World comienza con nosotros llegando junto con la quinta compañía al nuevo continente que fue descubierto recientemente. Después de crear a nuestro personaje y compañero felino, el juego se empieza a presentar poco a poco. Antes de entrar de lleno a lo que es el título en sí, se nos pone una especie de tutorial en una misión altamente cargada de elementos cinemáticos, esto para poner el humor y tono que en general tendrá nuestra aventura. En efecto, estamos frente al Monster Hunter más apegado a lo cinemático de toda la historia de la franquicia, elemento que en mi opinión, encajó mucho mejor de lo que pensaba con el resto de los elementos más clásicos.

Una vez que superamos la secuencia que te comento y por supuesto, conocemos al colosal Zorah Magdaros, llegamos a lo que puede ser considerado como el hub principal de Monster Hunter: World. Ahí nos encontramos con una bien abastecida colonia de exploradores, los cuales, están pasando todo tipo de complicaciones por ser los primeros en llegar a este nuevo mundo. Aquí, poco a poco te vas enterando de la situación de cada uno de los personajes y cómo es que están lidiando con el día a día. Las amenazas son constantes y en buena parte, depende de que los cazadores hagan su parte para que esta civilización se pueda ir abriendo camino en lo desconocido.

La realidad es que al igual que pasa con otros juegos de la serie, la narrativa de Monster Hunter: World pierde peso en poco tiempo. A pesar de que constantemente se hacen esfuerzos por darle algo de sentido literario y cinemático a las acciones que hacemos, lo único que de verdad me importaba era conocer a la siguiente gran bestia que debía cazar. No te voy a decir que no disfruté de estos momentos basados en un guión, pero la realidad es que incluso este nuevo Monster Hunter no se olvida de que antes de contarnos una supuesta gran historia, debe ser un videojuego funcional.

Complejos combates

Ahora que ya sabes que Monster Hunter: World es una experiencia con varios momentos cinemáticos muy marcados, incluso con misiones que por momentos se llegan a sentir como si estuviéramos en algo tipo Uncharted, me encantaría pasar a contarte un poco sobre la estructura que tiene el juego y cómo es que se desarrollan sus combates, punto que al final, termina siendo el núcleo de todo el producto.

Como te había comentado, Monster Hunter: World cuenta con un hub principal en le que podemos hacer muchas cosas de las cuales te platicaré un poco más adelante. A partir de este punto puedes partir hacia las diferentes zonas o mundos abiertos que tiene el juego y así, completar las misiones principales o secundarias que se nos han encargado. Si bien estamos hablando de un Monster Hunter que hace las cosas un poco diferente a antecesores como Monster Hunter 4 o Monster Hunter Generations, la realidad es que estamos frente a un represente de esta franquicia que en ningún momento se olvida de dónde viene. Mi punto es que si eres veterano de la serie, te sentirás como en casa.

La gran mayoría de las misiones de Monster Hunter: World, mismas que están divididas por número de estrellas dependiendo su dificultad, funcionan como siempre lo han hecho dentro de la serie, es decir, llegamos a la zona en cuestión y comenzamos a rastrear a nuestro objetivo. El tema de recolectar desechos de todo tipo del monstruo que queremos cazar o analizar las huellas que ha ido dejando, cumplen perfecto su objetivo de sí hacernos sentir que estamos tras una bestia que antes de enfrentar, debemos encontrar y conocer.

Estos elementos tienen una especie de doble función. Por ejemplo, entre más cosas encuentres de un Anjanath, más sabrás de su comportamiento, además de que esto nos puede abrir investigaciones nuevas para el desarrollo de equipo y armamento. Sumado a todo lo anterior, tenemos que estos rastros sirven justamente para ubicar al monstruo en cuestión. Una vez que encuentres suficientes huellas o cualquier otro vestigio de tu presa, se activa una especie de guía a su localización, asunto que me lleva a contarte de una de las principales adiciones de Monster Hunter: World, las Scout Flies.

Las Scout Flies o Luciérnagas Guía tiene la misión de marcarnos el camino que debemos tomar para alcanzar cierto objetivo dentro de los distintos mapas. Esta adición puede parecer como una ayuda un poco innecesaria, sobre todo para los más experimentados de la serie, sin embargo, me parece que Capcom debía blindar su juego de alguna manera para que el tema de la exploración siempre fuera accesible y entendible para todo el mundo. Desde mi punto de vista estamos frente a un total y completo acierto, pues por la misma naturaleza y sobre todo duración de los combates que ahora tenemos, este tipo de asistencias son más que bienvenidas. Ojo que estos insectos sólo te marcan el camino hacia cierta presa una vez que hayas encontrado la cantidad de pistas necesarias.

Una vez aclarado todo lo anterior, te puedo decir que cada uno de los enfrentamientos que he tenido en Monster Hunter: World han sido por demás emocionantes. El hecho de tener áreas mucho grandes, llevó a que el equipo de desarrollo trabajara de manera distinta la forma en la que se comportan los monstruos a los que enfrentamos, pues ha quedado descartado esto de sólo verlos moviéndose en una zona sin poder interactuar demasiado con el ambiente que los rodea.

Si nunca has jugado un Monster Hunter, te comento que es un serie en la que la preparación antes de todo combate es crucial para tener éxito, casi tanto como el desempeño que tengas al momento de la pelea. En World más que en ningún otro juego, tenemos combates sumamente complejos, la mayoría de ellos compuestos por varias etapas que se van desenvolviendo poco a poco. Por ejemplo, antes de salir de caza es importante que sepas las debilidades y fortalezas de la bestia a la que vas enfrentar, pues además de que dicha información te dirá qué equipo es el más adecuado, te servirá para saber qué comer antes del enfrentamiento. Dependiendo del menú, serán los buffs o ventajas que tu personaje tendrá, es decir, si serás más resistente a ciertos ataques o si tu defensa recibirá un aumento temporal.

Ya pasando al tema de las peleas y mecánicas centrales del juego, te puedo decir que cada golpe, movimiento y situación en general que vives dentro de un combate de Monster Hunter: World, se siente verdaderamente increíble. Es genial el punto al que ha llegado Capcom en este aspecto, pues a pesar de lo refinadas que son las mecánicas de este título en todo sentido, ahora consiguió que las batallas tuvieran un toque cinemático sin la necesidad estar siguiendo un guión. Lo que te quiero expresar es que cada lucha se siente distinta sin importar que estemos hablando del mismo monstruo. Estos choques se van desarrollando de manera orgánica sin la necesidad de estar siguiendo la reglas de un teatro. Lo anterior habla sumamente bien de la sofisticada inteligencia artificial de las bestias a los que nos enfrentamos.

Algo que me impresiona es que Monster Hunter: World cuenta con 14 distintos tipos de armas y cada uno de ellas, además de sentirse marcadamente diferente a la anterior, funciona de buena forma y se adapta a lo que necesites como videojugador. Sí, en realidad estamos frente a más de 10 estilos de juego que encajan con un mismo control. En lo personal y por mera tradición dentro de la serie, me he mantenido usando casi de manera exclusiva mis distintos tipos de Great Sword, pero te puedo decir que por ejemplo, el nuevo Heavy Bowgun, funciona mucho mejor de lo que me imaginaba.

Regresando a los combates de Monster Hunter: World tenemos que ahora, éstos se desarrollan a lo largo y ancho del mapa en el que nos encontremos. Por ejemplo, puede que empieces tu lucha contra el Tobi-Kadachi en una playa y al final, termines dentro de la espesa jungla. Lo anterior tiene que ver con que los monstruos detectan si están en desventaja frente a ti. En caso de que los estés dominando, lo más seguro es que corran hacia otro punto en busca de tomar la ventaja. ¿Tu presa considera que tiene más posibilidades de acabar contigo en un lugar cerrado? Entonces es posible que intente llegar a una cueva para que ahí siga el enfrentamiento.

Algo que es importante aclarar es que cada misión tiene un tiempo límite. Si éste se acaba, tienes que regresar al campamento base. De igual forma, se podría decir que tienes un número finito de vidas o intentos. Si una de estas bestias te derrota, tu personaje se “desmaya” y eres regresado al último campamento en el que estuviste para que lo vuelvas a intentar sin perder el daño que ya le hiciste a la bestia. En caso de que te derrote tres o cuatro veces, pierdes todo el avance que habías conseguido. Dentro de los combates pueden suceder un montón de cosas, esto gracias a lo vivo que está cada uno de los mapas que vemos dentro de Monster Hunter World.

Uno de los primeros grandes retos que te pone el juego es cazar a un Anjanath. Este monstruo, además de ser una de las primeras paredes con las que te topas y que por supuesto, exigen algo de grinding para mejorar tu equipo, fue con el que mejor me di cuenta de lo locas que se pueden poner algunas de estas peleas. Pronto entendí que por mi cuenta, iba a ser complicado derrotar a este depredador, por lo que decidí que algo de ayuda me vendría bien. Durante una expedición encontré con que una de las zonas del mapa en el que me encontraba era habitada por un Rathalos. Gran oportunidad.

Luego de haberle hecho algo de daño al Anjanath, lo comencé a guiar hacia el nido en el que estaba el Rathalos. Vaya momento épico cuando éste levantó las alas al ver que su hogar estaba siendo amenazado. Rápidamente comenzó un combate de titanes que sólo de acordarme se me pone la piel de gallina. Ya con mi presa mucho más debilitada luego de su furtivo enfrentamiento con alguien de sus tamaño, tan sólo me bastó con conectarle un par de combos para por fin verlo caer ante mis pies. Sí, el sentimiento de victoria que Monster Hunter: World es capaz de transmitir luego de un combate de más de media hora de duración con mucha adrenalina, es sumamente satisfactorio e intenso.

Hablando de combos y distintas artes, es muy importante que sepas cómo es que se comporta el arma que portas. En mi caso, con la Great Sword, sabía que los ataques precisos y con buen timing eran mi mejor opción, a pesar de pasara varios minutos sin hacerle daño a mi oponente. Combinar los dos tipos de ataque que tenemos a nuestra disposición es crucial para tener éxito. Conectar una mezcla de tres o cuatro ataques distintos sobre uno de los monstruos, es sensacional. Esto también me lleva a ha hablar de cómo es que cada una de las bestias cuenta con puntos fuertes o débiles sobre su cuerpo. Por ejemplo, atacar la cabeza acorazada de un Barroth, puede que no sea tan buena idea, sobre todo si tu arma no cuenta con cierto nivel de filo.

Los combates de Monster Hunter: World no se limitan a tener que conectar bien ciertos golpes, pues también tenemos otros elementos de los cuales hay que estar al pendiente. Por ejemplo, nuestra arma sufrirá desgaste en su filo tras algo de uso, por lo que cada determinado tiempo, tendrás que tomarte un tiempo para afilarla de nueva cuenta. De igual forma tenemos el punto de las posiciones para recuperar vida o antídotos para curarnos del veneno que un Pukei-Pukei nos escupió, por ejemplo. Sumado a nuestro equipo base, ahora contamos con una especie de resortera que sirve para lanzar distintos tipos de munición que recogemos en los mapas. La función de esta mecánica tiene que ver con distraer al monstruo que estemos cazando, o con interactuar con el ambiente.

Si a todo lo que te acabo de contar también le añades las piezas de equipo especiales que sirven para que no te vean los monstruos o para dar saltos de mayor distancia, entonces tienes como resultado un muy sofisticado sistema que ofrece todo tipo de posibilidades para nosotros los jugadores. Las batallas de Monster Hunter: World se pueden resolver de decenas de maneras distintas. Lo mejor es cada una de ellas hace sentido con las mecánicas principales del juego.

Ya para concluir esta amplia sección de nuestra reseña de Monster Hunter: World, te comento que el control de nuestro personaje es responsivo y muy preciso. Me encanta que Capcom incluso estuvo dispuesto a sacrificar la calidad de algunas animaciones del personaje principal con tal de que éste siempre se comportara como se lo ordenáramos con el control. En más de una ocasión vi raros movimientos de mi personaje, sobre todo cuando escalaba a toda velocidad para escapar de algún monstruo o para atacarlo desde la altura, pero no importa, pues siempre me sentí en total y completo control de lo que estaba haciendo. La veces que perdí, fue porque yo fallé en la lectura de cómo es que se estaba llevando a cabo el combate. Olvídate de poder ganar dando botonazos a lo loco. De igual forma, nuestro fiel Felyne nos asistirá en combate curando nuestra salud o distrayendo a la bestia que intentamos matar.

Como te puedes dar cuenta, Monster Hunter: World consolidó años de estudio y evolución de sus mecánicas principales. Te repito que más allá de lo divertidos y emocionantes que son cada uno los combates que vives dentro del juego, me quedo con lo orgánicos que se sienten y hasta coreografiados que pueden llegar a ser sin la necesidad de un guión que los lleve de la mano. Muy, pero muy pocas veces nos toca ver que un juego se haga cinemático a través de sus propias mecánicas de juego y no por medio de elementos o eventos previamente establecidos y que funcionan sobre un riel.

Probablemente la única queja valida que puedo tener a nivel de gameplay es que la cámara sí llega a ser un tanto caótica, sobre todo en enfrentamientos contras monstruos de mayor tamaño en espacios reducidos.

¿Mundo abierto?

La tendencia es más clara que nunca. El medio se encuentra fuertemente marcado por los famosos juegos de Mundo Abierto, inclusive cuando su definición sigue estando bastante borrosa. Como sea, Capcom tenía que responder de alguna manera a todo este asunto, sobre todo si espera que Monster Hunter se convierta en todo un fenómeno fuera de Japón. Cuando uno lee el “World” en el título de este nuevo juego, resulta inevitable pensar en que exploraremos a placer un gigantesco mundo, el cual, de alguna u otra manera buscará atraparnos.  Me parece que si nos vamos a una definición o concepto básico de esta especie de subgénero, encontramos que en realidad, Monster Hunter: World no encaja del todo, siendo bastante distinto a lo que hay actualmente en relación a este tipo de diseño.

Como te comentaba en párrafos anteriores, las zonas o mapas de Monster Hunter: World no están interconectadas y para pasar de una a otra, es necesario visitar un hub central de donde se distribuye todo, esto claro, con pantallas de carga de por medio. Sumado a lo anterior, tenemos que estas áreas explorables están muy marcadas por los pasillos característicos de la serie, es decir, además de que no hay locaciones que se sientan verdaderamente abiertas, la idea de poder ir a “cualquier lado” es sumamente dispersa. Por favor, no me mal interpretes. Esto no es una queja, es una simple explicación de cómo es que funciona la estructura de niveles dentro del juego.

Otro punto muy importante a considerar es que las misiones principales están condicionadas por un tiempo que se agota, el cual, a pesar de ser más que suficiente para cumplir con los objetivos sin andar a las prisas, en ningún momento nos invita a explorar de manera más libre la zona en cuestión, esto sin mencionar que una vez que mataste al monstruo objetivo, tan sólo se te da un minuto para recoger los recursos que hayas logrado. Para balancear un poco todo este asunto, se nos permite salir de expedición a cualquiera de los mapas que ya hayamos descubierto. Aquí sí se te permite explorar con total libertad cada uno de los rincones de la locación para recolectar materiales si es que estás intentando completar alguna asignación secundaria de investigación o por qué no, buscar esa parte de cierta bestia que te falta para forjar nuevo equipo, por ejemplo.

A pesar de lo anterior, la verdad es que estamos en niveles que no están tan pensados para que la exploración sea una mecánica principal. El diseño de niveles de Monster Hunter: World tiene un objetivo distinto a lo que normalmente vemos en juegos de Mundo Abierto. Aquí, las áreas que recorremos tiene su razón de ser basada en que la inteligencia artificial de los monstruos que habitan las zonas, pueda funcionar de la mejor manera posible, y que nosotros como jugadores, podamos aprovechar sus ventajas para salir con resultados más sobresalientes en cada uno de los enfrentamientos. No, no hay un mapa con torres por descubrir o actividades secundarias por completar cada dos metros.

Aclarado lo anterior, me encantaría recalcar en lo denso y vivo que se siente cada uno de los mapas de Monster Hunter: World. La idea de crear un ecosistema congruente se logró a cabalidad. Cada uno de los elementos que vemos en pantalla tiene una razón de ser y si bien, todo el tiempo se nos recuerda que estamos dentro de un playground, el ver cómo es que todo convive en armonía, es impresionante. Por ejemplo, puede que en el día veas a un Barroth dándose un baño de lodo en los pantanos y por la noche, lo encuentres cómodamente durmiendo en su guarida. Además y como también ya te había contado, los enemigos entienden las ventajas y desventajas del terreno, moviéndose constantemente en busca de tener una mejor posición.

Los mundos dentro de Monster Hunter: World también están plagados de trampas y puntos que podemos usar a nuestro favor. Por ejemplo, si ves unas piedras colgadas de lianas, puede ser que sea buena idea dispararles justo cuando tu presa va pasando, lo más seguro es que causes algo de daño adicional. De igual forma, en más de una ocasión me tocó ver que el monstruo con el que me enfrentaba, era atrapado por alguna enredadera que se encontraba en su paso, dejándolo expuesto a cualquiera de mis ataques.

La ambientación y personalidad de estas zonas es otro acierto del cual te hablaré un poco más adelante, pero te aseguro que te sentirás en medio de una densa selva, de un caluroso desierto o de un impresionante bosque de coral que pareciera haber sido parte de un océano que se secó. Decir que Monster Hunter: World es un juego de Mundo Abierto me parece una afirmación perezosa y hasta irresponsable, pues a pesar de la cierta libertad que se nos da, este tipo de diseño y estructura de niveles poco tiene que ver con lo que actualmente se considera “mundo abierto”. Como sea y dejando de lado este no tan fructífero debate, podemos decir que el equipo de Capcom se lució al crear locaciones que hicieran sentido con las mecánicas base de su juego. Correr a otra zona para librarte de cierto monstruo, ya no es una opción.

¿Pensado para los primerizos?

Ahora sí, la pregunta del millón ¿qué tan accesible es Monster Hunter: World para los que nuca le han entrado a esta serie? La respuesta a esta pregunta es mucho más compleja de lo que algunos podrían pensar, y difícilmente se puede contestar en una oración. Antes de pasar a contarte sobre todo esto, me parece que al menos en la parte de comunicación y mercadeo, Capcom está haciendo un sensacional trabajo para dar la sensación de que estamos frente a la mejor puerta de entrada a esta franquicia.

En caso de que no sepas bien frente a qué clase de juegos estamos, te comento que los Monster Hunter son RPGs de acción basados en el combate contra lo que bien podrían ser considerados puros jefes, esto con el objetivo de extraer partes de las bestias para con ellas, forjar nuevas piezas de equipo y armamento con atributos especiales. La verdad es que como serie, cada una de sus entregas estaba pensada para recibir a nuevos, esto con elaborados tutoriales y explicaciones que dejan claro para qué es que funciona cada una de sus partes. Por supuesto que Monster Hunter: World es el más fuerte intento por llevarnos de la mano y así, todos puedan entender su estructura, pero hay que aceptar que a pesar de su imagen intimidante, nunca hemos tenido una franquicia inaccesible o fuera del alcance de cualquiera.

El primer par de horas de Monster Hunter: World están muy bien guiadas y conducidas, explicándonos para qué sirve todo lo que vemos en pantalla, esto de manera bastante general y algunas veces con textos largos que no sé qué tan prácticos sean para lo que nuevas audiencias están buscando. Por ejemplo, en el tema del combate se nos da una muy breve idea de cómo es que funciona, esto sin de verdad darnos recomendaciones clara de qué tipo de arma debemos elegir al inicio o cómo es que debemos ir completando las misiones. De igual forma, el tema de preparar una batalla se se limita a mensajes como “tal vez debas tomarte un descanso”.

Por supuesto que la adaptación al título dependerá de la paciencia y forma de jugar de cada quien, pues la verdad, Monster Hunter: World cuenta con interfaces sumamente claras y bien descritas para que puedas descubrir absolutamente todo lo que necesitas. Es importante recalcar que estamos frente a un RPG hecho en Japón y como tal hay que tomarlo. No esperes una experiencia superficial que domines con menos de media hora de juego. Fiel a su género y serie, éste título cuenta con varias capas de profundidad que requieren atención y esfuerzo para poder ser entendidas al cien por ciento.

Una de las adiciones que más me gustó de Monster Hunter: World y que sin lugar a dudas lo hacen ser una experiencia más llevadera, es que ahora contamos con una wishlist, sí como la que tienes en Amazon llena de juegos que en algún punto quieres comprar. Cuando uno entra a la herrería y vez todo el nuevo equipo y armas que puedes hacer, te sientes como niño en dulcería, la cosa es que seguramente no tendrás los recursos para hacer todos esos sueños realidad de manera inmediata. Aquí es en donde entra la wishlist. Por ejemplo, quieres hacer una preciosa Great Sword de Pukei-Pukei, pero te faltan varios ingredientes. Entonces, para que no se te olvide ese nuevo proyecto, lo agregas como objeto deseado y en cuanto tengas lo necesario, automáticamente se te avisa que ya la puedes ir a fabricar. Elemento increíblemente práctico.

De la misma manera tenemos un tablero de quests perfectamente organizado y una interfaz de investigaciones que no te abruma con millones de cosas por hacer. Si a esto le añades cosas como las Scout Flies de las cuales ya te conté a detalle, tienes un juego que es mucho más fácil de abordar para los novatos y más cómodo de jugar para quienes llevan tiempo cazando monstruos.

Regresando al cuestión de si Monster Hunter: World es o no la mejor puerta de entrada ideal para los nuevos, te diría que en realidad, casi cualquier Monster Hunter es una buena opción para empezar. ¿Monster Hunter: World es el más cómodo y mejor organizado? Definitivamente sí, pero lo importante es entender que estás llegando a un género que por su propia naturaleza, requiere de paciencia y de esfuerzo del usuario para entender cada una de sus partes como se debe. Repito, estamos hablando de un RPG japonés, por lo que sin importar qué tan digerido esté todo, te estás adentrando en una experiencia innegablemente densa con muchísimas variantes, sobre todo si tomas en cuenta que el “subir de nivel” no existe como tal, más bien dependes de las mejoras que le vas haciendo a tu equipo. Si no fuera por el marketing, bien se pudo haber llamado Monster Hunter 5.

Multiplayer integrado

La convivencia social se ha vuelto parte central de Monster Hunter, esto gracias a lo bien que siempre ha funcionado el multiplayer cooperativo online de las entregas que vimos en el 3DS. Sabiendo perfectamente esto, para Monster Hunter: World se decidió que todo este aspecto estuviera completamente integrado en la experiencia, haciendo que no se siente diferencia entre estar haciendo una misión sólo y que de la nada, te caiga algo de ayuda. Antes de pasar a describirte todo este asunto, es importante aclarar que si lo tuyo es estar en solitario sin depender de una conexión a internet, puedes disfrutar de este título offline sin ninguna clase de problema.

Absolutamente todo Monster Hunter: World se puede pasar con tres amigos más. La interfaz de multijugador está integrada en un cien por ciento dentro de los menús normales del juego. Lo que te quiero decir es que iniciar una misión con alguien más o en solitario, no tiene ninguna clase de diferencia. Como líder de una party inicias una misión y quien esté en tu sesión, sólo tiene que aceptarla para que en pocos segundos ya estés cazando con ayuda de alguien a ese monstruo que tanto trabajo te ha costado.

Otro punto que vale la pena aclarar esa que la resistencia de los monstruos se adapta al número de jugadores que estén la partida. No te voy a mentir. Sí es marcadamente más fácil matar a cierta presa teniendo apoyo, pues a pesar de que ésta aguanta muchos más golpes, el tenerse que concentrar en dos o más cazadores al mismo tiempo, le resta bastante reto.

Una ventaja de Monster Hunter: World es que ahora contamos con Squads. Estos grupos son básicamente clanes que facilitan el entrar o salir de partidas con gente que conoces de alguna u otra manera. El único problema es que para jugar con alguien que no es de tu clan, necesitas meter un código como de 10 caracteres, esto sin importar que ese alguien esté en tu lista de amigos de PSN, por ejemplo. Esperemos que lo anterior se pueda corregir con algún parche, pues la verdad sí es bastante molesto. Otro punto muy interesante es que si estás a medio combate y ves que la cosa no pinta bien, puedes pedir ayuda de anónimos para que cualquiera te pueda asistir, esto por medio de una bengala SOS que podrán ver quienes estén en el menú que justamente enlista este tipo de actividades.

Hasta ahora, lo que hemos probado del online de Monster Hunter: World ha funcionado de gran manera. Lo práctico que es su sistema de drop in / drop out hace que no sientas diferencia entre el multiplayer y lo que podría ser considerado como jugar solo. Claro que habrá que ver cómo es que se comportan los servidores este viernes cuando el juego ya esté disponible para todos, pero como te comento, todas las sesiones previas que tuvimos, funcionaron a la perfección, ni siquiera experimentamos cosas como lag o desconexiones inesperadas.

Es importante aclarar que antes de poder hacer una misión principal en cooperativo, debes de al menos haber superado la introducción que normalmente está acompañada por un cinemático. No se puede que si por ejemplo, apenas vas en las misiones de dos estrellas, saltes a una de cuatro o cinco con alguien que ya va mucho más avanzado. Mi recomendación es que empieces a jugar con alguien más al mismo tiempo o que al menos, más o menos lleven el mismo ritmo de progreso.

La importancia de una buena dirección artística

Hace unos meses tuvimos la oportunidad de viajar hasta Osaka, Japón para estar en el evento previo de Monster Hunter: World en los HQ de Capcom. En nuestras impresiones te comentaba la fuerte preocupación que tenía sobre algunos aspectos técnicos del juego, sobre todo en su calidad gráfica, pues el build que probamos lucía bastante rústico. Sin lugar a dudas hubo marcadas mejoras en la versión final del juego, no obstante, sí quedaron algunas asperezas que se notan muy claramente y que desgraciadamente, frenan a este producto de ser algo verdaderamente redondo.

Vamos por partes. Monster Hunter: World sorprendentemente es un juego sumamente ligero, de hecho su descarga apenas supera los 15 GB, cantidad verdaderamente baja si consideras que normalmente un AAA supera los 50 GB sin problemas. Lo anterior, a pesar de ser agradecido por quienes siempre estamos sufriendo por la memoria de nuestras consolas, sí trajo consigo algunos aspectos poco positivos a nivel visual. Lo primero que seguro notarás es que muchas texturas no están en la calidad a la que estamos acostumbrados. Varias de ellas fueron retocadas con filtros para lucir un poco más suaves, pero su no tan alta calidad es evidente.

Mismo caso de las animaciones. Vemos movimientos de todos los personajes sumamente acartonadas y poco expresivas, esto sin mencionar que la sincronización de labios es casi desastrosa sin importar el idioma en el que lo hayas puesto. Vale la pena mencionar que el juego viene localizado al castellano, tanto en subtítulos como en voces; es decir, no hay doblaje para Latinoamérica en español neutro.

Me parece crucial aclarar que a pesar de todo lo anterior, Monster Hunter: World no es un juego que se vea mal o fuera de fecha. En cosas como la iluminación y draw distance, Capcom hizo un trabajo sensacional, cumpliendo con los altos estándares de una producción de este tipo. Decisiones como la de las texturas, seguramente más bien tienen que ver con darle prioridad al tema del framerate y forma en la que fluye el juego. Eso sí, jamás experimenté caídas en los cuadros por segundo a los que se desplegaba el juego, esto sin importar que dos monstruos de tamaño considerable estuvieran peleando frente a mis ojos.

La principal razón por la que podemos asegurar que Monster Hunter: World es un juego que luce sensacional a pesar de sus desventajas gráficas, es lo que se hizo a nivel de dirección de arte. La elección justa de colores, sonidos y en general ambientación del juego es espectacular. El diseño tanto de monstruos, como de personajes y todos los elementos que vemos en pantalla es grandioso, consiguiendo el objetivo de sumergirnos en este mundo imposible pero que ahora más que nunca, se siente al alcance de todos nosotros.

Es importante mencionar que jugar Monster Hunter: World en un PS4 Pro tiene ventajas. En caso de que lo hagas en dicho hardware, se te da la posibilidad de darle prioridad a la resolución, a la calidad de las gráficas o al framerate. Si le das prioridad al framerate puedes llegar a verlo corriendo hasta en 48 fps, mientras que si lo tuyo es la resolución, el juego se puede desplegar a 4K, pero a 30 cuadros. Del lado de las gráficas vemos algunas mejoras en sombras y calidad de texturas. En un PS4 normal ves 30 cuadros estables a 1080p.

Consolidando más de 10 años de historia

La visión que tenemos de Monster Hunter como serie de videojuegos puede ser bastante limitada. No sólo estamos hablando de RPGs de acción. Su legado y fórmula son tan importantes que bien nos podríamos referir a una especie de subgénero. Monster Hunter: World es la tesis y resultado de más de una década de estudio y evolución de una formula de diseño establecida que ahora, busca romper la frontera de Japón para acercarse a las complicadas y dispersas audiencias occidentales normalmente distraídas por toda clase de nuevas propuestas, la mayoría de ellas dignas del olvido. Capcom plantó los pies muy bien en esta ocasión y a diferencia de las decepciones que nos ha dado últimamente, ahora nos recuerda lo pesado de su nombre y el respeto que tiene por esta saga.

En Monster Hunter: World se respira ambición en todo sentido y a pesar de los riesgos, es evidente que Capcom tampoco se quiso salir demasiado de la zona de confort de la franquicia. La gran mayoría de decisiones que se tomaron alrededor de este juego han sido las correctas, desde lo comercial hasta lo artístico. Por supuesto que no se salva de defectos muy claros que debíamos resaltar, pero en general estamos frente a un gran producto que rápidamente se posiciona como uno de los juegos que seguro no deberemos de perder de vista cuando se revise lo mejor que nos haya dejado 2018. Una sensacional puerta de entrada para los nuevos que estén dispuestos a probar las mieles de cazar monstruos, y otra gran razón para regresar a las andadas para quienes ya lleven tiempo en el negocio.

Alberto Desfassiaux
Editor en Jefe de Atomix. No me gustan los videojuegos... ¡adoro los videojuegos!