Review – Final Fantasy XII: The Zodiac Age

TRENDING

READY PLAYER ONE, LA NOVELA QUE DEBERÍAS LEER
UNCHARTED: THE LOST LEGACY, LIGEROS CAMBIOS A LA FÓRMULA GANADORA
EN PORTUGAL FORMAN LA PRIMER LIGA REAL DE KEIJO!!!!!!!!
PARCHE MINECRAFT YA CORRE A 1080P EN EL SWITCH
DISEÑO DE PERSONAJES MEJORARÁ EN MVC: INFINITE
EL PÓSTER COMPLETO DE AVENGERS: INFINITY WAR
PS4 Y EL SWITCH ESTÁN REVITALIZANDO EL MERCADO DE CONSOLAS
LA PELEA DE GOKÚ VS LAS CHICAS SAIYAJIN
¿POR QUÉ LA NUEVA PELI SPIDER-MAN INICIARÁ LA FASE 4 DEL MCU?
¿QUÉ JUEGOS MARCARON TU INFANCIA? – #ATOMIXSHOW 116
¡FILTRAN EL TRÁILER DE AVENGERS: INFINITY WAR!
EL PRIMER TEASER DE READY PLAYER ONE HA LLEGADO
10 SERIES ANIME QUE DEBERÍAS ESTAR VIENDO
PS4 VOLVIÓ A SER LA CONSOLA MÁS VENDIDA DE N.A EN JUNIO
NUEVO Y GENIAL TRÁILER DE MARVEL VS. CAPCOM: INFINITE
BEN AFFLECK PODRÍA DEJAR DE SER BATMAN
SUCEDERÁ ALGO TERRIBLE EN DRAGON BALL SUPER
LIGHTNING, DE FFXIII, AHORA SE DEDICA A ANUNCIAR CARROS
PRIMER VISTAZO A LA NUEVA PELÍCULA DE LA VIDA MODERNA DE ROCKO
“NO, KHIII NO ESTÁ EN DESARROLLO PARA SWITCH”
¿OTRO MINI EN CAMINO? NINTENDO REGISTRA EL CONTROL DEL N64
LOS 10 MEJORES JUEGOS DE NINTENDO DS
EN JAPÓN VOTAN A PERSONA 5 COMO EL MEJOR RPG DE TODOS LOS TIEMPOS
NUESTROS 7 JUEGOS FAVORITOS DE ATARI 2600
FFXII: THE ZODIAC AGE ES LO MÁS VENDIDO EN JAPÓN

El regreso del Final Fantasy que le dio un giro a la serie

De todas las entregas que ha habido de Final Fantasy la doceava es, sin duda alguna, una de las más polémicas de todas. Surgida en el 2006 para el PS2 esta se colocó en el ojo del huracán en su momento debido a la enorme revolución que vino a generar dentro de la franquicia gracias a las múltiples apuestas y cambios que hizo y que se desprendían por completo de los parámetros que se habían cimentado ya en la serie. Ya sea por su gameplay que era más dinámico y que se alejaba del esquema por turnos; por su historia que, aunque mágica, se sentía más centrada, seria y compleja que la de juegos previos; su profundo y refinado esquema de progreso y desarrollo de personajes; o el diseño único de sus personajes, éste vino a convertirse en un verdadero parteaguas de la saga, al punto de que incluso llegó a dividir la opinión de los fans entre aquellos que lo odiaban y los que lo amaban.

Curiosamente y al menos entre los críticos, el juego fue bien recibido y se posicionó como uno de los mejores títulos tanto de su año como de la propia librería del PS2. Sin embargo y aún y con las alabanzas que se adjudicó, resulta sorprendente saber que la versión que recibimos de éste en Occidente no fue sino la primera, aquella que no era perfecta y a la que buena falta le hicieron varios cambios. Es por ello que ahora y en medio de la inmensa oleada de remasterizaciones que pululan actualmente en la industria, Square Enix ha decidido traer de vuelta a este controversial juego al PS4 por medio de una versión corregida y mejorada de su contraparte original. Esta es Final Fantasy XII: The Zodiac Age y, más que ser una reedición con gráficos pulidos, ésta llega con la intención de demostrarnos que es la versión definitiva de la aventura de Vaan y compañía.

La remasterización de la versión Internacional de FFXII que jamás recibimos

Como tal y más que ser una mera remasterización del juego original, Final Fantasy XII: The Zodiac Age es una reedición de la versión International Zodiac Job System que salió a la venta en Japón en 2007 pero que jamás se localizó en el el resto del mundo. Ésta contaba con varias modificaciones y adiciones que en su momento fueron muy bien recibidas puesto que corregían algunos desperfectos y fallas que eran perceptibles en el primer juego. Es decir que, si lo vemos desde un sentido estricto, podríamos decir que ésta fue una versión con varias novedades que sólo un selecto puñado de jugadores y fans probaron y no una edición más a la que sólo se le dotó con retoques gráficos y visuales.

Pero, ¿qué cambios son los que se incluyeron en esa versión Internacional? La primera y más notoria de todas consiste en la implementación de un renovado sistema de licencias en el que los jugadores podían asignar a cada uno de los personajes uno de 12 jobs o clases diferentes (basado en los signos zodiacales), todos y cada uno de ellos especializados en un estilo de combate y con acceso a diversas y muy variadas habilidades, armas, equipo y mejoras. Por medio de este esquema se buscó permitirle a los jugadores personalizar la manera en la que se desempeñaban y evolucionaban los miembros de su equipo, alejándola así de la única y sola licencia que tenía el primer FFXII para todo el elenco y que los hacía sentir idénticos entre si.

Esta sola adición vino darle un brío de frescura al gameplay ya que hizo de su esquema de planeación y desarrollo de personajes algo más flexible, experimental, personal  y menos predecible. Consecuentemente, el nivel de dificultad aumentó ligeramente, lo suficiente como para justificar la propia existencia de esta versión.

Otra inclusión que tuvo dicha versión fue el Speed Mode, un modo especial que aceleraba al doble (y ahora hasta el cuádruple) la velocidad en la que caminaban los personajes y se desarrollaban los combates pero en el que se mantenía el ritmo de las melodías y de las voces. Con ayuda de éste, Square Enix corrigió una de las quejas que más se le hizo al título en su primer año y que se relacionaba con lo lento y tedioso que llegaba a ser la exploración o lo tardado que eran los enfrentamientos. Lo mejor de todo es que ésta podía activarse con el presionar de un botón (en este caso el L2), por lo que incluso en ese sentido se dejaba que fuese el propio usuario quien decidía el ritmo con el que vivía su aventura.

A la par de esto se adicionó un modo extra a la campaña principal conocido como Trial Mode en el que nos adentrábamos a una especie de torre de cien niveles con el único objetivo de enfrentar a oleadas de enemigos que brindaban recompensas una vez que eran vencidos. Obviamente el nivel de los enemigos iba en aumento conforme más pisos subíamos aunque con ello los tesoros también mejoraban. Por tal motivo, éste se volvió en un modo de reto en el que podíamos poner a prueba nuestras habilidades.

La misma épica aventura que recuerdas, pero con sabor diferente

Fuera de las mejoras antes mencionadas – así como de algunos aspectos un poco más técnicos – el juego retuvo el resto de los elementos que hicieron del Final Fantasy XII original todo un suceso en el PS2. Empezando por su historia, ésta sigue sigue siendo la misma que cautivó a millones y que demostró que aún había mucha magia presente en la serie. Situado dentro del mundo de Ivalice la trama de The Zodiac Age nos cuenta el relato de Vaan, un huérfano que vive en las calles de Rabanastre (capital del reino de Dalmasca, ahora parte del imperio de Archadia), que perdió a su familia durante la guerra y de cuya vida cambia una vez que conoce a Balthier y Fran, un dúo de piratas del cielo (Sky Pirates); así como de Ashe, antigua princesa del reino que busca crear un movimiento insurgente que se levante contra del gobierno que derrocó a su familia. La historia se va desenvolviendo de manera tal en la que lo que parecía ser en un inicio en una aventura, pronto se transforma en una travesía por salvar al mundo de un mal latente que amenaza con destruir a la humanidad misma.

Aunque la historia del juego es uno de los rubros que más se le aplaudió al juego en su momento debido a lo complejo y profundo que llega a ser, éste denota ya algunas señales de envejecimiento. Por momentos la narrativa se desenvuelve de un modo en el que no se presentan idóneamente algunas de sus secuencias y en las que se percibe una carencia de emoción que enfatice la importancia de determinadas situaciones. De igual forma algunas transiciones lucen algo fugaces o cortadas de manera abrupta. Sin embargo, todo esto por ningún motivo demerita el excelso guión que crearon Yasumi Matsuno y Daisuke Watanabe.

Otro aspecto que se mantiene prácticamente idéntico es su esquema de combate, el mismo que maravilló a muchos pero que también alienó a otros tantos. En contraste a sus predecesores, las batallas en Final Fantasy XII se desarrollaban en tiempo real (y no por turnos) y hacían uso de un sistema conocido como Active Dimension Battle (ADB) que operaba de manera similar a un MMORPG y en el que los personajes atacaban a los enemigos por medio de comandos y acciones dentro del propio mapa. Para complementar esto el juego también contaba con una función conocida como Gambits que no era otra cosa sino una lista con espacios a los que se les podía asignar acciones y tareas predefinidas para realizarse automática una vez que se cumplían ciertos requisitos; por poner un ejemplo simple, era posible programar a los personajes para que atacaran a su enemigo más próximo una vez que comenzaba la pelea y, si la salud de cualquiera alguno de ellos bajaba a menos de la mitad, entonces aquel que tenía el rol de sanador dejaría las agresiones de lado para curar a su compañero herido.

Ciertamente el sistema de Gambits fue el rubro que más desconcertó a los fans hace más de una década debido a lo complejo que éste resultaba, lo cual no resultaba del todo extraño cuando observábamos la gran cantidad de acciones que podíamos asignar en distinto orden con tal de poder hacerle frente a múltiples situaciones. Como tal, agarrar y entender esta función requiere de su tiempo y práctica y es más que un hecho que te incitará a recurrir a que experimentes con él en reiteradas ocasiones pero, si logras darte tu tiempo para estudiarlo, entonces comprenderás las razones por las que éste fue y sigue siendo tan aplaudido.

Aunado a lo anterior existen otros elementos que, aunque menos predominantes, complementan al esquema del juego. Del lado del esquema de batallas, ataques adicionales como lo son los Quickenings (agresiones poderosas similares a las de Limit Break) o invocaciones de criaturas poderosas (Aspers) a las que es posible controlar por un tiempo limitado; la facultad para tomar el control de cualquier personaje (incluso los que son invitados temporales) o de cambiar a los miembros del equipo en el momento que deseemos; y su libre exploración en sus mapas, son algunos aspectos extras que hacen deslumbrar aún más la experiencia de juego.

Quizá la única queja que pondría de lo anterior es que su mundo luce algo limitado en varias de sus secciones pero, siendo franco, esto no es algo tan grave sino una muestra fiel de que estamos frente a un juego ambicioso que salió hace más de una década.

Las nuevas adiciones que perfeccionan aún más al juego

¿Entonces, cuáles son los las adiciones que se incluyeron en The Zodiac Age? Básicamente las mejoras con las que fue dotada esta tercer versión del juego se enfocan en el apartado gráfico, aunque hay alguna que otra adicional que, por más mínima que luzca, añade mayor valor a éste como un todo. Empezando por lo más obvio, para la ocasión Square Enix  pulió y redefinió aún más las texturas de los personajes y las modificó para que así éstas lograran verse en alta definición. No obstante el trabajo realizado no estuvo exento de fallas debido que sacan a la luz aquellas partes en las que el equipo de desarrollo no hizo tanto énfasis. Para muestra basta con que veamos los relieves de los objetos, mapas y prendas de los personajes que lucen increíble, mientras que los rostros de éstos y algunas animaciones se ven aplastados, difuminados y hasta borrosos.

Por su parte el rubro musical y sonoro también cuenta con adiciones. Ahora el título cuenta con sonido envolvente de 7.1 canales y hasta tiene la opción para jugarse tanto con su banda sonora original como con una versión orquestada. Asimismo, nos deja elegir entre si jugarlo con voces en japonés o inglés – cualquiera de ellas son fabulosas-. Eso sí, por desgracia no cuenta con subtítulos en español latino/neutro y sólo en castellano.

Otras añadiduras que sobresalen pese a lo simple que son son sus reducidos tiempos de carga, implementación de autoguardado y, aún más llamativo, su mapa transparente que aparece superpuesto y que nos deja ver hacia donde debemos dirigirnos sin la necesidad de tener que pausar todo. Todas éstas en conjunto hacen de Final Fantasy XII: The Zodiac Age una experiencia más fluida y dinámica.

Este juego es exclusivo de PS4.×

Siendo objetivos, Final Fantasy XII: The Zodiac Age es una remasterización que como tal ofrece muy pocas novedades respecto de la versión sobre la cual se basa (FFXII: International Zodiac Job System), muchas de las cuales van encaminadas hacia el apartado gráfico y de su presentación general; es más, si fuera solamente por éstas, podríamos decir que el juego deja a deber ya que solamente se limita a ofrecer lo más básico que se esperaría de una reedición. Para nuestra suerte el hecho de que nunca hayamos disfrutado de dicha versión internacional y que sea esta versión el medio por el que por fin podemos probarla, la convierten en un paquete que se siente mucho más completo que su contraparte original de PS2 y que permite que la juguemos con un nuevo aire de frescura.

Si fuiste fan de Final Fantasy XII y lo consideras como uno de tus entregas favoritas de la serie, entonces The Zodiac Age es un juego que en definitiva no puedes dejar pasar por alto; se trata pues de la versión definitiva que existe de este fabuloso título. Asimismo y si el juego jamás logró convencerte o nunca pudiste comprender de todos sus elementos, éste es también un pretexto ideal para que regreses a darle una oportunidad. Gracias a todas las adiciones y mejoras que tiene, existe una amplia probabilidad de que lo que aquí experimentes sea algo diferente a lo que viviste hace ya más de diez años.

Por otro lado y en lo que atiene a los jugadores que jamás le entraron a Final Fantasy XII pero sienten interés por éste creo que lo más más adecuado es decirles que acudan a él con cautela. Si bien es innegable el hecho de la enorme calidad de éste y que tiene lo necesario como para enganchar a cualquiera, también es imposible ignorar la complicada curva de aprendizaje que tiene y lo complejo que llega a volverse tanto en su historia como en su gameplay. No obstante y si tienes la disposición para dedicarle su debido tiempo, entonces es una garantía que éste te asombrará inmensamente.