Review – Fate/Extella: The Umbral Star

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Llevando la fórmula de los Warriors a la Guerra del Santo Grial

Si hay un género (o mejor dicho subgénero) que actualmente goza de amplia popularidad en Japón ese es el de los juegos de acción táctico, mejor conocidos como Musou (Warriors). Aunque existen varios factores que llevaron a este tipo de juegos a posicionarse entre los preferidos de los gamers nipones, por lo general se le atribuyen a sus controles simples, sistema de combate fluido y amplio repertorio de personajes las razones por las cuales éstos han despuntado enormemente tanto en el país asiático como, recientemente, en Occidente.

Ciertamente, Koei Tecmo vino a implementar una fórmula que cada vez más estudios están siguiendo y replicando con diversos proyectos. Por desgracia, no todos han sabido encontrar la manera de hacer funcionar óptimamente un subgénero que, en apariencia, luce relativamente sencillo. Precisamente de entre las desarrolladoras que recientemente han apostado por este tipo de juegos se encuentra Marvelous Inc., compañía detrás de la polémica serie Senran Kagura (que tiene un corte similar a los Warriors), aunque ahora por medio de un nuevo título de una IP ampliamente popular en Japón como lo es la de Fate/stay night.

Es así como nos llega Fate/Extella: The Umbral Star, un título de acción táctica que, haciendo gala del rico universo de la franquicia que creó el estudio Type-Moon, intenta replicar el bosquejo que implantó Koei Tecmo. ¿Su resultado? Un título con gameplay fluido y funcional pero con una pobre ejecución en el resto de sus apartados.

No es un mero Musou de Fate/

Decir que Fate/Extella: The Umbral Star es un solamente un Warriors de la serie Fate/ sería algo injustos, no tanto porque a éste no le baste la descripción que el término conlleva, sino por la carencia de elementos que buena falta le hicieron para asemejarse a un título de la clase.

Fate/Extella retoma varias de las mecánicas básicas del subgénero Musou y las complementa con algunas cuantas variantes que expanden sus controles. A nuestra disposición contaremos con un par de ataques  básicos (débiles y fuertes) que podremos combinar de diversas formas para generar combos. Junto a éstos tenemos algunas acciones simples -como saltar, dashes, bloquear, o un ataque especial (Extella Maneuver) – que complementan la jugabilidad y ayudan a la estructuración de mejores estrategias de combate.

Adicionalmente, contamos con un par de destrezas y power-ups extras. La primera de ellas es el Moon Crux/ Moon Drive que no es otra cosa sino una transformación temporal en la que adquirimos una nueva apariencia e inmensos poderes; la segunda lleva por nombre Noble Phantasm y consiste de un ataque devastador al cual solamente podemos recurrir una vez que reunimos los tres circuitos especiales que requiere su activación.

Paralelamente a sus controles existen otros apartados que amplían las mecánicas de juego. Como en todo juego de acción del mismo corte tenemos un sistema de progreso similar al de un RPG en el que, conforme más juguemos, iremos subiendo de nivel, aumentando las estadísticas de los personajes y obteniendo mejores ítems que sirven para crear armaduras y vestimentas (aquí se llaman Mystic Codes) más potentes que brinden habilidades únicas y especiales que son de gran ayuda en los combates. A la par de éste también se encuentran los Install Skills, perks que podemos equipar a los peladores y que les otorgan facultades y bonos adicionales como lo son resistencias o fortalezas elementales, aumento en sus estadísticas de ataque o defensa y más.

Todos los elementos antes expuestos estructuran un gameplay funcional que cumple con su cometido de ofrecernos un juego de acción con combates dinámicos, veloces y muy fluidos. Siendo honesto, me sorprendió lo bien implementado y diseñado que son sus controles, lo rápido que responden y permiten controlar a los personajes y lo frenético que pueden llegar a convertirse los combates. Si eres un consumidor asiduo de los juegos Musou sentirás que éste no le pide nada a lo Warriors de Koei Tecmo.

No obstante a lo disfrutable que es, el gameplay sufre en algunos rubros que acaban mermando su experiencia de manera notoria. El peor de todos sus errores recae en su cámara, la cual llega a desenfocarse fácilmente por prácticamente cualquier cosa. Perder la visión de lo que ocurre en medio de los combates, que la perspectiva se coloque en posiciones extrañas e incomodas o que se enfoquen lados que ni al caso son sólo algunas de las cosas con las que te toparás más veces de las que imaginas.

Del punto anterior se deriva otro molesto desperfecto como lo es la imprecisión de los comandos. Como ya dije los controles son, en general, funcionales y están bien trabajados. Pero aún y con eso éstos no se salvan de mostrar momentos en donde los ataques que hagamos no conecten o termine perdiéndose en el aire debido a los problemas de cámara. Esto último empeora más cuando nos percatamos de que el título no ofrece una opción de Lock-on (fijar la mira) en los enemigos salvo en aquellos que se consideren como jefes. Si no toleras las cámaras testarudas, entonces prepárate para sufrir.

Para ser un Fate/, tiene una historia simple e intrascendente

Al ser éste un juego perteneciente a una serie con un Lore tan rico y extenso como el de la serie Fate/, muchos pensarían que la historia de Fate/Extella: The Umbral Star es profunda y compleja, similar a como ocurre con los eroges originales o hasta con el propio anime y/o manga. Por desgracia lo que aquí encontramos es una trama relativamente sencilla que está rebuscada de manera innecesaria, con una narrativa sosa, floja y muy aburrida.

Fate/Extella se sitúa dentro del universo de los juegos /Extra, después de la Holy Grail War que vimos en ellos. Aquí la servicial y valiente Nero Claudius (Saber roja pa’ los fans) se ha alzado junto a su maestro (el jugador) como la nueva reina y poseedora del Moon Cell Automaton. Todo es alegría para nuestra heroína hasta que, un día, surge un nuevo mal que ha puesto en riesgo a su reino y que, de paso, le ha provocado amnesia a nuestro personaje. Es así como, en medio de este peligro, Nero inicia un nuevo conflicto acompañado de otros Servants en el que buscará defender su corona y ayudarnos a recuperar nuestra memoria.

Sorpresivamente la historia es malísima y verla se vuelve una tarea tediosa y complicada, sobre todo para quienes desconocen la serie y apenas se inician en la misma por medio del juego. Aunque el juego ofrece un glosario que nos explica los términos y definiciones necesarias para entender la trama, el juego da por hecho que quienes acuden a él conocen y/o dominan a la perfección los conocimientos básicos de la franquicia. No es como si otros juegos basados en anime no hicieran lo mismo pero, al menos en este caso, la manera en cómo se aborda la historia es poco amigable. Si no eres fan es casi un hecho que apenas y entenderás lo mas superfluo de la trama.

Que la historia se sienta mala se debe en buena medida a su propia narrativa. Como tal el juego está conformado por una sola historia abordada desde tres perspectivas distintas: la de Nero (Saber), Tamamo (Caster) y Altera (Saber). Junto a éstas también se encuentran historias alternas para los demás Servants que conforman cada bando de las protagonistas y que, en conjunto a las principales, ofrecen un total de 16 campañas cortas de apenas unos cinco episodios.

Bien dicen algunas personas que siempre es preferible calidad ante cantidad y, al menos con Fate/Extella, no podría estar más de acuerdo. Todas y cada de las campañas se sienten idénticas entre si y sin nada nuevo que ofrecer salvo por la obvia diferencia del personaje al que controlamos. De hecho, siento que las campañas principales no se diferencian mucho entre ellas, aún y pese a que cuentan con mayor personalidad que las historias de los otros Servants que se sienten extremadamente genéricas.

Lo anterior tampoco ayuda mucho a los personajes quienes, salvo por las tres protagonistas, se sienten fríos, apagados y sin trascendencia alguna para la historia. Como si esto no fuese suficiente, la manera en cómo todos ellos interactúan y nos narran los acontecimientos por medio de diálogos plagados de tecnicismos (de la propia serie)  y pocas/nulas cinemáticas o ilustraciones, hacen que su inclusión se siente más como un mero capricho de fanservice que como algo que aporte a la narrativa.

Todo lo anterior hace que el juego a la larga termine sintiéndose monótono y sin muchas variaciones; una pena considerando el tipo de proyecto que es. Y espérense, porque dentro de la fórmula no estoy contemplando el diseño y comportamiento de los enemigos que, en sí, son de lo más genérico que puede haber. Todos son robots con diferentes colores que aguardan a ser atacados, con eso les digo todo.

Bonita presentación con horribles niveles

Por otro lado el diseño de niveles también es cómplice de que la historia sea pésima. Como en todo buen Musou, el juego está dividido en capítulos en los que visitamos arenas y escenarios infestados de hordas de enemigos a los que deberemos de enfrentar. Para darle mayor variedad al asunto, el objetivo principal de cada misión consiste de ir capturando zonas – cada una con un determinado valor y subjefes a vencer – antes que nuestro rival y hasta que llenemos una barra con un número en particular. Una vez llena, aparecerá un jefe al cual habrá que ir a buscar derrotar para, entonces sí, pasar el nivel.

Parte importante de todo Musou es contar con enormes arenas y niveles que te hagan sentir que estás en medio de un campo de batalla plagado de combates en cada esquina. Desafortunadamente los escenarios de Fate/Extella están mal diseñados y no consiguen transmitir esa sensación. Vamos, hay secciones dentro de varios mapas que hasta parecen hechas con las patas ya que cuentan con incomprensibles estructuras o caminos laberínticos. ¿Cómo para qué?

No voy a negar que los escenarios tienen un diseño llamativo y que son muy coloridos, pero eso de poco o nada sirve cuando los exploramos y nos damos cuenta que no tienen mucho chiste o que su estructura sólo perjudica a los combates.

Por suerte y al igual que el gameplay, el apartado de la presentación general del juego cumple. Las interfaces son muy coloridas y simples de entender y navegar; las ilustraciones de los personajes y de la historia (cuando las hay) son bellísimas; sus galerías con extras están repletas de cosas por ver y desbloquear; las actuaciones de voz en japonés son buenas; y la música ambienta adecuadamente casi todos los momentos y secuencias de la trama. En este apartado no pongo objeción alguna, pero admito que duele saber que ésta se ve afectada indirectamente por los demás rubros que ya mencioné.

Un gameplay que cumple pero que deja mucho a desear en todo lo demás

Fate/Extella: The Umbral Star es un juego un tanto ambivalente. Como juego de Warriors (Musou) cumple cabalmente con lo que se esperaría de un título como éste aunque, a la larga, acaba denotando varios errores que lo alejan de ser perfecto. Como un título de Fate/stay, tiene varios elementos en forma de fanservice (personajes, vocabulario, diálogos, interacciones  armas y referencias) que bien podría emocionar a todos los fans pero que, desgraciadamente, se ven desperdiciados por la pobre y mala implementación de sus diferentes apartados. No le hacen justicia, vaya.

Este juego fue reseñado en PS4. También se encuentra disponible en PS Vita.×

Como bien dije al inicio de mi reseña, muchos estudios han intentando replicar la fórmula Musou de Koei Tecmo sin mucho éxito. Fate/Extella: The Umbral Star es el ejemplo más reciente de esto y nos lo demuestra con un juego que tiene una interesante propuesta que falla en su ejecución.

Como en muchos casos previos me encantaría decir que el juego está ampliamente recomendado para los fans de la franquicia Fate/. Sin embargo y por las razones que ya dije, siento que incluso ellos podrían sentir que el juego no cumple con los estándares que esperaban. En su lugar creo que es más adecuado decir que éste es un título que podrían entender y/o disfrutar más los seguidores de la serie de Type-Moon, aunque esto último no es garantía.

Por otro lado y si eres un principiante que sólo busca un juego de acción con estilo anime, éste te podría entretener por un rato. No es el mejor título que hay dentro del género pero, si no eres tan quisquilloso y toleras algunos horribles desperfectos como su cámara, entonces te podría gustar.