Review – Destiny 2: Curse of Osiris

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Perdiendo el rumbo

Los nuevos modelos de negocio dentro de los videojuegos son territorio desconocido. Vemos a empresas con altísimos presupuestos cometiendo toda clase de errores que la mayoría, no se explica cómo es que se pueden dar. Hace unos años, Bungie se aventuró con una IP completamente nueva que apuntaba alto: revolucionar la forma en la que se juegan los títulos multiplayer basados en loot y recompensas. Con la llegada de Destiny 2 y tras muchísimas complicaciones, parecía que el estudio creador de Halo por fin había entendido el negocio y la forma de mantener cautiva a su audiencia, por lo que el estreno de la primer gran expansión, nos emocionaba bastante. Por desgracia, una vez más se ha perdido el rumbo y definitivamente, Curse of Osiris representa varios pasos hacia atrás para la franquicia.

El concepto de expandir cualquier juego por el que ya pagamos siempre levanta polémica, sobre todo para una experiencia como Destiny 2 que tiene la importante misión de siempre tener interesados a sus usuarios, incluso a quienes le meten varias horas al día. Para lograr esto, se debe conseguir que el vamos endgame ofrezca razones para que nosotros los jugadores siempre estemos regresando. Luego de los problemas que se presentaron con este aspecto en el título principal hace unos días, Curse of Osiris llega para confirmar que Bungie ha perdido el rumbo y que claramente, ha dejado de entender a sus caprichosos fans.

Historia que no cuajó

Cuando Curse of Osiris fue anunciado, se nos confirmó que la expansión vendría con su propia campaña, asunto que levantó bastante las expectativas y que en un principio nos hizo pensar que podríamos estar frente a una importante cantidad de contenido. Posteriormente se nos dijo que por fin exploraríamos parte de la historia de Osiris, un legendario guardián que había sido desterrado de la Torre por su radical filosofía. Hasta ese momento todo iba bien, sin embargo, tas completar esta modalidad, te das cuenta del pobre trabajo que se hizo a nivel narrativo y cómo es que nada encaja con el lore general de la serie.

Hay una extraña presencia Vex en Mercurio que Osiris decide ir a investigar, encontrándose con que está facción tiene el poder de crear una especie de Matrix llamada Infinite Forest en la que puede alterar diferentes líneas del tiempo, convirtiéndose en un peligro para la humanidad que queda. La verdad es que la premisa suena increíble y como algo que definitivamente quieres que te cuenten para saber más de este universo, sin embargo, y a pesar de los espectaculares escenarios de ciencia ficción que visitas, la narrativa no termina por despegar.

Lo primero que hay que decir es que estamos frente a una campaña que puedes terminar sin problema en menos de dos horas, sobre todo si tienes experiencia con Destiny 2, pues para iniciar la campaña, sólo te pide tener 200 de poder. Lo segundo es que la historia no se amarra de ninguna manera con los hechos que vimos plasmados en la historia del juego principal, es decir, se siente como una experiencia totalmente aislada que no se liga de ninguna manera con el resto del relato. En lugar de contestar preguntas, Bungie sigue generando más de ella, causando en muchas personas dudas que han dejado de tener sentido.

Si tienes planeado hacerte de esta expansión con la idea de que se te contará una nueva y épica historia, lamento decirte que te llevarás una muy importante decepción, pues a pesar del par de buenos momentos que se tienen y a que el argumento principal sin lugar a dudas tiene potencial, su corta duración terminó provocando que tuviéramos una campaña hueca que aporta prácticamente nada.

Strikes y raid reciclados

Está bien, tenemos una campaña que se nos va a olvidar en poco tiempo, por lo que ahora nos queda poner nuestras esperanzas en el resto del contenido que Curse of Osiris tiene para ofrecer. De entrada, tenemos dos Strikes supuestamente nuevos y una versión modificada del Raid que ya conocíamos. La pregunta es ¿dichas actividades tienen las piernas suficientes para sostener todo el endgame que se había perdido dentro de Destiny 2? La respuesta es un rotundo no, pues a pesar de tener un par de ideas interesantes, este contenido sobra por completo y una vez más, demuestra que a Bungie le encanta el tema de reciclar.

Los Strikes en cuestión se llaman A Garden World y Tree of Probabilities, muy elegantes nombres. La mayoría de nosotros esperábamos que como pasó con el juego principal, estas actividades fueran misiones aparte que no tuvieran que ver con áreas que ya visitamos en la campaña. Desgraciadamente, ambos Strikes son de partes extraídas directamente de la campaña de Curse of Osiris, sin presentar nuevos enemigos o algo diferente. Sí, es jugar de nueva cuenta secciones que ya conocíamos. No entiendo si se nos quiera ver la cara o en Bungie tienen la idea de que no tendríamos problema con este tipo de decisiones. Como sea, definitivamente sorprende que esto se venda como “nuevo”.

De lado del Raid tampoco hay mucho qué decir. Una vez más vamos a The Leviathan con cinco amigos más, solo que en esta ocasión, la duración de la misión es bastante más corta y sencilla de completar, recibiendo un par de movimientos en sus puzzles y otros retos que no estaban en el original. La verdad, muy poco que ver en este asunto. Puede que la idea de pasarlo más rápido sea atractiva para quien esté buscando cierta pieza de equipo, pero en general, te puedo decir que aporta nada a la experiencia que estamos teniendo con el juego.

Es una verdadera lastima que para Destiny 2 se haya tomado tan poco en serio este tipo de elementos que al final, terminan dándole esencia a toda la experiencia. Si decimos que se falló con la campaña, y que los Strikes y Raid se sienten como una tomada de pelo, se acortan muy significativamente la cantidad de razones por las que te diría que vale la pena hacer el gasto en la expansión.

Nueva zona sin encanto

Como te comentaba hace unos párrafos, para Curse of Osiris se nos lleva a Mercurio, una locación completamente nueva para Destiny. La llegada a este nuevo lugar es bastante impresionante, teniendo un ambiente desértico sumamente desolado que se ve enmarcado por la corona solar. La ambientación es sumamente buena, pero las cosas se vienen abajo cuando te das cuenta que la puedes recorrer en un par de minutos y que tan sólo hay un evento público para completar.

Uno de los puntos de venta de Destiny 2 era que sus zonas “abiertas” tendrían secretos y montón de cosas por hacer, asunto que a mi parecer se cumplió en el juego principal, no obstante y por razones que desconozco por completo, Mercurio es una zona que se siente vacía y sin alma, con algunos Cabal, Vex y enemigos de otras facciones que no tienen mucha razón de estar ahí. El evento público está bien, pero aporta nada a lo que ya habíamos visto. Una vez más, no sé si se nos intentó engañar diciéndonos que tendríamos una locación totalmente nueva cuando ésta, mide 2×2 y ofrece nada a la experiencia que se nos está presentando.

El tamaño de Mercurio es tan reducido que la campaña, así como tres aventuras de esta misma expansión, se llevan a cabo en otras zonas del juego.

Vale la pena mencionar que Curse of Osiris aumenta el soft cap a 330. Como es lo obvio, si quieres alcanzar dicho nivel, necesitas comprar la expansión, lo cual genera otro problema. La comunidad ha quedado fragmentada y seguro que así se quedará, pues muy pocos se animarán a hacer el gasto después de todas las quejas y recibimiento en general que ha tenido este contenido.

Adiciones PVP planas

Ok, la cosa no va nada bien, pero aún nos queda la esperanza de que el Crucible tenga un último truco bajo la manga para salvar un poco el desastre que es Curse of Osiris. De entrada, te decimos que el modo PVP de Destiny 2 ha recibido tres nuevos mapas que vienen a añadir oportunidades para los que les gusta el tema competitivo y a pesar de que dichas zonas son bastante interesantes, actualmente se vive una fuerte polémica por la forma en la que un arma en particular está rompiendo la experiencia.

Vamos por partes. Los nuevos mapas llevan por nombre Pacifica y Wormhaven, ambos ubicados en Titan y principalmente con un diseño bastante compacto y lleno de pasillos. La verdad he disfrutado bastante cómo funcionan estos mapas, pues provocan que siempre estés en acción, aunque no se sienten tan originales. Por su parte, Radiant Cliffs, que sí es en Mercurio, luce espacios un poco más abiertos que seguro favorecerá a quien guste usar scout rifles. De igual forma, es un mapa bien diseñado, pero que no viene a cambiar nada de lo que ya habíamos visto.

El verdadero problema es que Curse of Osiris vino a romper el PVP de Destiny 2 gracias a una de las nuevas armas. A lo largo de los últimos días, hemos visto como la gran mayoría de los jugadores están usando la Prometheus Lens para acabar con cualquiera que se ponga en su camino. Este es un trace rifle exótico que justamente llegó con la expansión y que por supuesto, ha causado la furia de la mayor parte de la comunidad pues al menos por ahora, no hay como contrarrestarla. La semana pasada la trajo Xur, por lo que muchos la consiguieron de esa forma.

Precioso visualmente

Destiny siempre ha sido una serie llena de defectos a la que se le puede criticar un montón de cosas, pero en términos técnicos y de dirección de arte, siempre se nos entregan productos verdaderamente valiosos que valen muchísimo la pena. Definitivamente podemos decir que Curse of Osiris es una completa decepción, sin embargo, en el aspecto visual y sonoro, tiene logros muy importantes.

Si eres de los que disfrutó alguno de los locos escenarios de ciencia ficción que vimos a lo largo de Destiny 2, entonces te puedo asegurar que quedarás maravillado con los lugares que vistas en Curse of Osiris. Todo lo que tiene que ver con el Infinite Forest luce un diseño loquísimo muy bien logrado, con extrañas estructuras y colores neón que encajan a la perfección con una maravillosa banda sonora. Sobre todo en la historia, hay un par de momentos que dejarán sin aliento por lo bien que lucen.

El problema del endgame

Una muy buena parte de los videojuegos modernos se han movido a un modelo en el que recompensar al jugador todo el tiempo, es de suma importancia. Lo anterior llama muchísimo la atención, pues se supone que la única recompensa que tenemos como jugadores, es precisamente disfrutar del título en sí. Como sea, lo anterior ha provocado que un montón de personas juegan sólo para conseguir esa arma o pieza de equipo legendaria. Bungie siempre ha lidiado con el famoso endgame, es decir, qué ofrecer cuando se completa la historia o el núcleo del juego. Parecía que con Destiny 2 el problema había quedado resuelto pero ahora, nos queda claro que no.

Las desbandada de usuarios de alto nivel de Destiny 2 no es obra de la casualidad. La forma en la que se han invertido esfuerzos por atraer a casuales en lugar de retener a los más hardcore, ha tenido consecuencias negativas y Curse of Osiris es la cereza en el pastel. No, no existe ninguna buena razón para recomendarte hacer el gasto en este DLC que se queda corto en todo sentido, por lo que si lo estabas considerando, te recomendaría mejor voltear hacia otro lado. Si ya tenías el season pass, pues qué te digo, dale una vuelta y listo. Ahora sólo nos queda esperar que el estudio desarrollador haya aprendido de sus errores para que en la segunda expansión que ya fue prometida, todo este asunto cambie.

Alberto Desfassiaux
Editor en Jefe de Atomix. No me gustan los videojuegos... ¡adoro los videojuegos!