Movie Review – The Shape of Water

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Los monstruos de Del Toro

Podría parecer que el tema de los monstruos que nos asechan sea por demás familiar para la gran mayoría de personas, sin embargo, muchos dejan de lado el concepto cuando alcanzan cierta madurez, pues se considera que pensar en ese tipo de cosas es asunto de niños cuando en realidad, es algo que sólo se transforma y toma distintas formas dependiendo de la mente de cada individuo. Sin lugar a dudas, Guillermo del Toro es un ser humano que tiene la habilidad de expresar dicho término de distintas maneras por la íntima relación que tiene con él, desde un extraño y escalofriante fauno, hasta kaijus de cientos de metros de altura que destruyen ciudades. Ahora, el mexicano toma de nueva cuenta el concepto de monstruo y lo inserta en una bella historia de amor llena de matices que si bien, no es perfecta, sí cuenta con un enorme ángel que no siempre vemos en la pantalla grande contemporánea.

The Shape of Water es una cinta por demás sincera que no le anda dando vueltas al argumento principal por demasiado tiempo y sin hacer muchos esfuerzos, deja un profundo mensaje que seguramente se le quedará clavado a más de uno. A pesar de un claro hueco que existe en su guión, estamos frente a una historia sumamente bien escrita y espectacularmente bien ejecutada, tanto a nivel narrativo, de dirección y de diseño de producción, dando como resultado una muy bella película que te cautiva en prácticamente cada una de sus escenas y que por supuesto, demuestra por qué es una de las más fuertes para luchar por los premios más importantes de esta temporada. Sí, estamos frente a uno de esos filmes que te hacen salir de la sala con una sonrisa por el gran rato que te regalaron.

Una historia sin pretensiones

El argumento de The Shape of Water se encuentra ubicado en medio de los años sesenta cuando la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética se encontraba en su punto más crudo. Los soviéticos llevaban la ventaja en la carrera espacial, por lo que los americanos se encontraban haciendo todo tipo de esfuerzos para poder alcanzar a sus enemigos. Prácticamente todos los hechos de la película se desarrollan dentro de una base de investigaciones en Baltimore de las fuerzas armadas estadounidenses, en donde se están llevando a cabo todo tipo de extraños experimentos. Sí, la cinta está muy influenciada por clásicos relatos de conspiración de la época.

Aquí es donde entra Sally Hawkins, quien interpreta a una mujer muda que trabaja como conserje en el laboratorio. Elisa Esposito, nombre de la protagonista, es un personaje que siente vulnerable y frágil en todo momento, pero que normalmente te está sorprendiendo con las fuertes decisiones que tiene que tomar. Sin lugar a dudas, su condición de no poder hablar le da un tono distinto a lo que normalmente estamos acostumbrados, pues cuenta con una visión del mundo y de las personas, bastante diferente, sobre todo por aquellos marginados que no encajan en una sociedad llena de racismo, discriminación, sexismo y todo tipo de actitudes que actualmente están vistas prácticamente como crímenes contra la humanidad.

En cierto punto de la historia, Elisa se topa con el nuevo juguete de los científicos que laboran en el laboratorio; una criatura anfibia con forma humanoide que fue capturada en Sudamérica y llevada a la fuerza a Estados Unidos para ser estudiada. Al descubrir su condición, la protagonista siente empatía por el monstruo y poco a poco va entablando una relación más estrecha con él, la cual, acaba en una apasionado romance. Sí, lo sé, la verdad es que no estamos frente a algo completamente original que jamás hayamos visto. Una vez más se manda el mensaje de que los solitarios y marginados también son personas con sentimientos, esto sin importar que estemos hablando de un hombre rana que puede respirar bajo el agua.

Me parece que por más divertido que es el guión del  The Shape of Water, pues literalmente es uno que te hace pasar por distintas emociones a lo largo de las dos horas que dura la cinta, tiene ese problema de que a mi parecer, la protagonista siente amor carnal casi instantáneamente por un ser que si cualquiera lo viéramos en la vida real, seguramente saldríamos corriendo. Creo que hubiera sido mejor que este “enamoramiento” fuera un poco más gradual. De igual forma, en el tercer acto de la cinta hay un punto en el que uno de los personajes de soporte tiene un diálogo que lo cambia todo sin razón aparente. No te diré más de esto pues estaría cayendo en un fuerte spoiler, pero quien ya la vio, seguramente sabrá de qué hablo.

Lo mejor de toda la historia de The Shape of Water más allá del mensaje que deja y de la fuerte crítica que hace sobre temas de discriminación que actualmente se siguen viviendo, es que no tiene pretensiones ni quiere ir más lejos de lo que debe. El nuevo trabajo de Del Toro como normalmente pasa con sus obras, está enfocado en hacernos sentir toda clase de sentimientos a través de grandes personajes que se encuentran en medio de situaciones extraordinarias. Te repito que no estamos frente a un argumento original que venga a cambiar la forma en la que vemos los dramas con toques de fantasía, no obstante, sí tenemos un relato que siente con una marcada personalidad con la cual es complicado no identificarse de alguna u otra manera.

Grandísimos personajes de soporte

Como te decía, desde mi punto de vista, The Shape of Water no es el mejor trabajo de Del Toro, pero probablemente sí es la película que nos presenta a los personajes más entrañables que le hayamos visto al director mexicano. La forma en la que se le fue construyendo una base a la protagonista hecha por Sally Hawkins es simplemente espectacular. Cada personaje de soporte que vemos dentro del filme tiene una clara razón de ser, motivaciones propias y una estrecha relación con la estrella de la historia, ya sea muy positiva, o completamente ajena, como es el caso del increíble villano que vemos.

Creo que antes de pasar a contarte más sobre los secundarios, es importante mencionar las virtudes del antagonista. Richard Strickland es el líder del proyecto que está buscando cómo aprovechar las ventajas biológicas de la criatura acuática que tiene cautiva en la base militar. Este villano es un ser básicamente despreciable, de estos que desgraciadamente, aún abundan en el mundo, sobre todo en Estados Unidos. Estamos hablando de un clásico patriota de la época fuertemente afectado por Vietnam y que dentro de sus valores más importantes, está el tratar como autentica basura a cualquiera que sea diferente a él. Claro, es un hombre de familia muy correcto que lo único que busca es lo mejor para su país.

El trabajo que hizo Michael Shannon dándole vida a este personaje es simplemente sensacional. Cada una de sus muecas, ademanes y por supuesto, diálogos, te hacen odiarlo cada vez más, aunque claro, su fuerte carisma y extraña personalidad, también logran que nosotros como público lleguemos a sentir empatía y hasta lastima por las circunstancias en las que se encuentra. The Shape of Water logró lo que no muchas pueden, hacer que su villano sea igual o más importante que la o el protagonista de la historia. Este individuo me recordó mucho al famoso capitán del Laberinto del Fauno.

Pasando al tema de los personajes de apoyo tenemos a Richard Jenkins dandole vida a Giles, quien básicamente es un hermano o súper mejor amigo de Elisa. Este pintor romántico sin remedio, también vive marginado por la sociedad, pues a pesar de su gran talento, es fuertemente discriminado debido a su homosexualidad. Diría que al final, éste terminó siendo mi personaje favorito, pues además de que a nivel actoral estamos frente a uno de los mejores trabajos de Jenkins, tenemos a un hombre que de ninguna manera se ve a sí mismo como víctima y que todo el tiempo está buscando que al menos su gran compañera, encuentre el amor y pueda ser feliz. Maravillosa escritura en esta parte por parte del Del Toro y Vanessa Taylor.

Del otro lado tenemos a Octavia Spencer, la cual también hace un grandísimo trabajo interpretando a Zelda Fuller, compañera de trabajo de Elisa. Este personaje es utilizado literalmente como soporte para la protagonista, pero también para ilustrar el fuerte racismo que se vivía en los años sesenta. Además, ésta es una especie de comic relief muy acertado que entra en los momentos precisos de la historia, nunca sintiéndose ridícula o fuera de lugar como normalmente está pasando en Hollywood con los personajes que tienen esta complicada misión de hacernos reír.

El tema del monstruo acuático de The Shape of Water es punto y aparte, pues más que un personaje me parece que estamos hablando de un elemento narrativo dentro de la película que sirve como base para que el resto se pueda desarrollar de distintas maneras. Lo que hay que decir de él es que es interpretado por Doug Jones, quien ya le había dado vida a otros monstruos de Del Toro en cintas como Hellboy 2 y el Laberinto del Fauno. Sin lugar a dudas el trabajo actoral es bueno y el maquillaje es espectacular, pero como te digo, me parece que más bien está pensado como un asset muy importante, más allá de como personaje principal de la historia.

El resto de las caras que vemos dentro de The Shape of Water hacen muy bien su trabajo, sobre todo Michael Stuhlbarg como el Dr. Robert Hoffstetler, el cual, al inicio parece que no será gran cosa pero que al final, termina por ser piedra angular para cómo es que se resuelve todo el argumento de la cinta. De la protagonista ya te hablé en párrafos anteriores pero para redondear, se siente complicado que vayan a premiar con algo como un Oscar a un personaje que no habla. No me mal interpretes, Sally Hawkins hace un estupendo trabajo, pero por razón antes mencionada, creo que está en desventaja contra otras actrices.

Espectacular ambientación

Las películas de Guillermo del Toro siempre han tenido un sabor especial, pues a pesar de tocar temáticas muy distintas, cada una de ellas consigue de verdad transportarnos al lugar que se está presentando en pantalla. Creo que haber elegido a una ciudad como Baltimore en medio de los años sesenta fue una decisión por demás acertada, esto claro, gracias al más que sensacional trabajo que se hizo a nivel de dirección de arte, diseño de producción, maquillaje y vestuario.

El laboratorio y base militar en el que se desarrolla casi toda la película está perfectamente bien representado. Casi puedes oler toda la humedad de los pasillos y sentir el frío que los rodea. Me pasó un poco cuando en esos primeros momentos de BioShock, de verdad sientes que acabas de llegar a una ciudad sumergida en el agua. Me parece que todo el equipo de Del Toro entendió perfectamente el tipo de ambientación que se necesitaba para contar la historia ideada por el director, asunto que a pesar de que a muchos les puede llegar a parecer trivial o superficial, la realidad es que sigue siendo importante para el cine.

De igual forma, tenemos que decir que la fotografía de la película es espectacular. Prácticamente cada uno de sus cuadros y escenas, es una pintura que nos gustaría tener exhibida en algún lugar. La iluminación incluso juega en pro de la narrativa, pues constantemente nos recuerda el sombrío ambiente en el que viven todos los personajes de la historia. Esos negros con café, grises y verdes muy acuáticos, funcionan a la perfección. De igual manera vemos un par de planos secuencia muy bien logrados que justamente cumplen el cometido de meternos en la historia que se nos está contando.

De la música ni qué decir. El compositor francés, Alexandre Desplat, se lució totalmente con una preciso score que encaja a la perfección con la película. Es claro que las charlas que tuvieron Del Toro y él, dieron frutos muy marcados, pues el músico entendió justamente qué clase de atmósfera y mensaje quería retratar el cineasta.

La gran candidata

Dicen que existe una receta muy marcada para hacer que una película brille en la temporada de premios, sin embargo, me parece que The Shape of Water está siendo reconocida más bien por lo sincera que es y por toda el alma que demuestra en cada una de sus escenas. Guillermo del Toro siempre ha sido un director que hace películas para él mismo y para gente que comparte sus gustos y traumas, asunto que normalmente desemboca en productos de una calidad bastante elevada. Como te decía, estamos frente a una cinta que no es perfecta y que se equivoca en más de una ocasión, pero que también cuenta con virtudes muy marcadas que difícilmente uno puede ignorar.

Por el momento, The Shape of Water se ha convertido en la protagonista de The Golden Globes y The Critics’ Awards, pero aún le falta la prueba de fuego con los premios de la Academia. De entrada, podría apostar a que estará nominada a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión, Mejor Actriz y Mejor Diseño de Producción. También es probable que la veamos compitiendo en alguna de las categorías de Actores de Soporte y en la de Fotografía. Esperemos que al final, el trabajo de Del Toro y todo su equipo termine siendo reconocido por lo que es y por el mensaje que al final deja.

Alberto Desfassiaux
Editor en Jefe de Atomix. No me gustan los videojuegos... ¡adoro los videojuegos!