Cobertura Exclusiva: Descubre todo sobre Sunset Overdrive

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Divertido y con mucho potencial: uno de los juegos más atractivos del Xbox One.

La internet es más que una red de redes o un hilo de conexión entre puntos: es esos puntos que se conectan, es el agente de cambio y, a la vez, su propio sujeto; es el motor que produce y dirige la evolución de la cultura. Así fue como surgió esta era del mashup, en la que ningún elemento –por más oscuro que pueda ser en su origen– está exento de volverse de uso común y, sobre todo, de combinarse.

Los videojuegos son uno de los mejores ejemplos de esta condición de la cultura en la que cada vez surgen más ejemplos de extravagancia que se vuelven cotidianos. El secreto mejor guardado de Insomniac Games, el estudio independiente que por más de 20 años ha desarrollado principalmente para PlayStation, es un juego que, como pocas cosas, representa  la cultura del mashup

Durante estos últimos años, han trabajado en un juego ambicioso, emocionante y divertido del que hasta hace poco conocíamos casi nada. Durante el E3 del año pasado, presentaron el teaser de un juego en el que personajes caricaturescos luchaban contra monstruos humanoides mientras se desplazaban por encima de edificios. Eso fue todo.  Sunset Overdrive se presentaba como una exclusiva de Xbox One, pero ni siquiera quedaba claro de qué género se trataba o cuáles eran las mecánicas básicas de su gameplay, ¿y qué decir de la historia o de si se trataba de un multijugador?

Un pastiche en el mejor sentido, pues se da la libertad de abrazar lo que mejor le va.

Recientemente, tuve la oportunidad de visitar las legendarias instalaciones de Insomniac Games en Burbarnk para una sesión privada de juego con sus desarrolladores. Por fin se levanta ese velo de misterio y aquí les traigo toda la información que necesitan saber de este interesante título que podría cambiar el panorama de la consola de Microsoft.

Los elementos

De entrada, Sunset Overdrive sigue una fórmula que hace veinte, diez o cinco años habría parecido absurd (si es que podríamos considerar que sigue una fórmula en particular). Este proyecto es un pastiche en el mejor sentido, pues da la libertad de abrazar lo que mejor le va, sin importar lo dispar de su naturaleza. El juego lo podemos describir como un shooter de mundo abierto en tercera persona, pero además tiene un sistema de combate tipo melee y desplazamiento transversal basado en el parkour y el deslizamiento.

Imaginemos una mezcla de Titanfall con Infamous: Second Son, Dead Rising y Jet Set Radio. En este juego, controlamos a un personaje que corre por las paredes de los edificios, se desliza por cables y pasamanos, salta de techo en techo, rebota impresionantemente sobre los automóviles y además combate hordas de monstruos que parecen salidos de Resident Evil o The Last of Us, todo al mismo tiempo.

Un shooter de mundo abierto en tercera persona, con elementos de plataformas y parkour.

Todo esto suena carnavalesco y en verdad que lo es. El tono del juego guarda esa irreverencia urgente que caracteriza tan bien a los Estados Unidos, ya que al estar hecho de tantos elementos distantes a veces le cuesta trabajo definirse a sí mismo.

El elemento de mundo abierto está en que no tenemos una historia lineal ni objetivos molestos que nos obliguen a seguir; podemos pasar nuestro tiempo causando destrozos y  huyendo de las criaturas. Nos dejan en medio de una ciudad en la que podemos visitar cada rincón que alcancemos a ver a la distancia, siempre a gran velocidad y con mucho estilo.

 

El pretexto

La historia del juego es absurda, pero a la vez nos parecerá familiar. tomamos el papel de un don nadie en Sunset City, que es la ciudad de Frizzco, una trasnacional con un poder más allá de los gobiernos, en la cual están a punto de lanzar una nueva bebida energética llamada OverCharge Delirum XT. Todo es fiesta y celebración, pero algo –un pequeño detalle– sale mal durante el día de lanzamiento: esta bebida está convirtiendo a quienes la prueban en monstruos deformes que acaban con todo lo que está a su alrededor. La ciudad es una especie de Raccoon City, que ha sido aislada del mundo sin que afuera sepamos lo que sucede, por lo que tendremos que hacer lo que sea con tal de sobrevivir.

Aquí es donde la vida del protagonista da un gran giro: en vez de lamentarse el fin del mundo como lo conoce, aprovecha la oportunidad para disfrutar de la destrucción al máximo. El apocalipsis se transforma en una fiesta en la cual nosotros tenemos el control.

Sunset Overdrive apuesta a un público más amplio que el habitual de Insomniac Games.

Un punto importante es, para sentir la adrenalina de la situación, el protagonista de Sunset Overdrive está vacío, o más bien hueco, para que nosotros imprimamos nuestra historia y sello personal.

Sunset City podría ubicarse en distintos lugares de la costa Oeste de los Estados Unidos –tiene toques de Los Angeles y San Francisco al mismo tiempo–. Sobrevivir no será fácil: además de las criaturas, debemos enfrentar a los robots y sistemas de seguridad de Frizzco y a otros sobrevivientes que han formado una banda de peligrosos recolectores que no lo pensarán antes de quitarte la vida.

 

El sistema

Sunset Overdrive es una exclusiva de nueva generación que apuesta a un público mayor que el que Insomniac Games ha logrado alcanzar con series como Ratchet & Clank y Resistance;  junta lo mejor de esas dos facetas del estudio para hacerlo lo más accesible posible.

El esquema de botones es bastante sencillo de entender, pero puede alcanzar cierta complejidad que lo hace interesante. Ya que el mundo en el que nos movemos es una especie de broma, todos los movimientos están exagerados para lucir espectaculares y tener ese toque cómico.

Las armas son un museo de las posibilidades absurdas.

Primero, nos movemos corriendo por la ciudad, pero también podemos deslizarnos por áreas como cables o los pasamanos de los edificios, creando así un sistema de momentum que debemos mantener para no romper la velocidad y, al mismo tiempo, desarrollar un estilo. El juego realmente no tiene interiores: siempre nos mantendremos buscando una alternativa para continuar nuestros movimientos en espacios abiertos. Esto se complementa con la habilidad infinita de correr por las paredes. De hecho, cualquier superficie que encontremos nos servirá para rebotar o correr sobre ésta, siempre y cuando haya espacio. En el caso de que la superficie sea parte de una estructura cilíndrica, podríamos recorrerla indefinidamente ya que la inercia no se pierde cuando no hay obstáculos.

Por el otro lado, está el combate. Al ser un shooter en tercera persona, en todo momento veremos a nuestro personaje ejecutar maniobras para apuntar y destruir a los enemigos. Como es tradición en Insomniac, las armas son un museo de las posibilidades absurdas. Pertenecemos a un grupo de civiles que sobreviven al apocalipsis, por lo tanto, contamos con armas de fabricación casera, como un lanzadiscos de vinil, un oso de peluche con dinamita o latas de refresco. La variedad de armas es bastante divertida en sí –recordándonos a Zombies Ate My Neighbors– y cuentan con un buen balance.

Una aventura que poco a poco irá desentramando una oscura y retorcida historia.

Además de los disparos, podremos ejecutar cadenas de movimientos tipo melee, desarrollando un estilo de combate muy particular que dependerá del jugador. Aquí se ve reflejada la exageración en los movimientos fantásticos que se ejecutan, dando pie a un sistema de estilo que nos subirá de nivel en cuanto logremos ejecutar largas cadenas de ataques ininterrumpidos, haciéndonos cada vez más fuertes. También hay un sistema de amplificadores que permite mejorar o agudizar nuestros movimientos generando, de tal manera, un árbol de habilidades dinámico que podremos cambiar dependiendo de nuestras necesidades.

Una gran promesa

Éste es un juego en extremo divertido y con mucho potencial. Primero está el público que ya conoce el trabajo –y sobre todo el humor de Insomniac– que de entrada le dará una oportunidad al juego. Pero también se trata de un título diseñado para el público que se aburre cada cinco minutos si no ve algo nuevo frente a su pantalla. El esquema de controles y la libertad de seguir o no con las misiones que dicta la historia lo harán perfecto para quienes busquen algo inmediato.

Pese a que la situación se presta para compartir con amigos y que la tendencia de la industria es el juego en línea, el juego no tiene multijugador ni modo cooperativo, y no requerirá de Kinect. Es ahí donde se destaca la confianza de Sunset Overdrive, que logra mantenernos al filo de la emoción con una aventura individual en la que, poco a poco, se irá desentramando una oscura y retorcida historia que nos hará sonreír cínicamente.

Sunset Overdrive aún tiene un largo camino por recorrer en esta carrera contra el tiempo. Aunque no hay fecha de salida, se estima que llegará al público en otoño de este año. Por lo pronto, ya es uno de los juegos más destacados y atractivos del Xbox One, una de las promesas más originales e irreverentes del año, título al que, por ningún motivo, debemos perder de vista. Éste puede convertirse en un gran juego; sin embargo, todo dependerá de las decisiones que Insomniac tome hacia la versión final.